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Viernes , 21.09.2018 / 03:52 Hoy

Apuntes pedagógicos

Las redes de supervisores: hacia la autonomía de gestión

Alfonso Torres Hernández

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La práctica educativa que desarrolla un supervisor escolar de zona se considera compleja a pesar de los intentos de las distintas instancias por hacerla explicita y simplificada a través de distintas estrategias, de las últimas, como responsables de la promoción-formación en el modelo de autonomía de gestión.

Una alternativa complementaria para generar una autonomía de gestión es la creación de Redes institucionales de supervisores escolares. En este sentido recupero nuevamente la idea de Casalet y Casas (2000) de que las Redes constituyen los vínculos que ligan los conjuntos de actores diferenciados a través de relaciones implícitas o explícitas que desde el simple conocimiento hasta la cooperación. De esta forma, las redes no son el resultado de la voluntad de un solo actor, sino que responden a un plan estratégico donde cada uno participa en un conjunto de interacciones con otros actores relativamente autónomos motivados por un interés propio, situación que demanda ajustes continuos y adaptaciones mutuas.

De manera personal apunto que las Redes de Supervisores son una actividad que consiste en una revisión crítica de los problemas que presentan las prácticas pedagógicas y de gestión que apuntan, a través de su análisis, al fortalecimiento de la tarea supervisora, y a inducir nuevas motivaciones y actitudes profesionales. Debe, por lo tanto, ser un proceso incorporado a la definición misma del trabajo directivo. También constituye una instancia de información y de profundización de las políticas educativas y de las demandas sociales e institucionales. Una Red de Supervisores, en este sentido, pone énfasis en las innovaciones que tienen lugar en la política educativa, en el campo pedagógico y de gestión, en los respectivos campos de la práctica educativa, así como en la interdisciplinariedad.

Si esto es así, las Redes deben institucionalizarse para favorecer las oportunidades de perfeccionamiento directivo y permitir así los reconocimientos profesionales en el desempeño de los supervisores por la capacitación realizada.

Las redes de Supervisores como elemento de formación docente permanente, constituyen un proceso continuo de preparación de profesionales para una tarea específica: supervisar. En este marco de ideas, puedo decir que el rol del supervisor comprendería el diseño, puesta en práctica, evaluación y ajuste permanente de acciones adecuadas de su función para el desarrollo integral de los docentes, a través de la promoción del aprendizaje y la construcción de saberes, habilidades y actitudes dentro de un marco innovador. Este rol requiere de supervisores que, con una adecuada formación científica y humanística, asuman una actitud de compromiso social e institucional para ser capaces de elaborar líneas de intervención que surjan de interpretar realidades, definir problemas, actuar dentro de ciertos márgenes que no son absolutos y ante situaciones específicas, únicas e irrepetibles. En ello radicaría la base de una autonomía de gestión.

Frente a las exigencias del desempeño del nuevo rol profesional y a los problemas que presenta la formación actual, el objetivo de las Redes de Supervisores debe ser la construcción y el fortalecimiento de la capacidad de decisión de los supervisores en el marco de un nuevo modelo institucional de gestión en el cual ejerzan su rol en interacción con los demás agentes del proceso educativo y asuma la corresponsabilidad en la elaboración y aplicación de los objetivos, prioridades y programas del planeamiento institucional.

Este propósito de las Redes se fundamenta en un análisis crítico de la realidad social de la escuela y zona escolar, según el cual el problema de la renovación de la educación y del cambio en la escuela o zona no es sólo cuestión de nuevos diseños curriculares (mejor elaborados, más rigurosos, científicamente mejor fundamentados...) ni tampoco de la realización de experiencias escolares innovadoras progresistas de carácter puntual, aunque ambos aspectos tengan indudable importancia. El problema sería, más bien, cómo se pueden ir consolidando, en las Redes de Supervisores, concepciones y prácticas diferentes a la cultura escolar tradicional, cultura que sigue perdurando y reproduciéndose, en sus rasgos básicos, a pesar de los cambios formales del marco normativo y del ámbito educativo más directamente visible. Finalmente, apunto que con el propósito de lograr desarrollar estas destrezas en los Supervisores Escolares, se requiere el desarrollo de un sujeto con pensamiento estratégico que no se resista al cambio.

torresama@yahoo.com.mx

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