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Domingo , 16.12.2018 / 11:27 Hoy

Apuntes pedagógicos

La planeación didáctica: actividad necesaria

Alfonso Torres Hernández

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Elizondo (2003) nos dice que planear se articula con el deseo de modificar la situación actual, lo que implica clarificar a dónde se quiere ir, en qué acontecimientos se quiere incidir, por qué en ésos y no en otros, de qué manera se percibe dicha incidencia y quiénes son los actores involucrados en el proceso. Este conjunto de acciones se articula mediante una reflexión en torno a dónde se quiere llegar, determinando metas, propósitos u objetivos que, si bien han de ser congruentes con la política educativa, deben tener un horizonte que trascienda los periodos gubernamentales. Finalmente, este proceso opera sólo en una estructura flexible que permita ajustes permanentemente. Y complementa lo anterior, con las ideas siguientes:

• Planear es en esencia un esfuerzo que sirve para influir en el curso de ciertos acontecimientos, mediante la acción deliberada de algunos actores sociales.

• Formalmente, planear significa incidir de manera organizada en los procesos y las acciones implicadas por el logro de objetivos y metas.

• Operacionalmente, la planeación consiste en el uso de procedimientos específicos para organizar y racionalizar las actividades efectuadas, de acuerdo con su logro de metas y objetivos.

Por su parte, Comboni y Juárez (2000) nos mencionan que en el contexto de la reforma modular se denomina organización pedagógica al conjunto articulado de conocimientos, conceptos pedagógicos, criterios fundamentados, materiales didácticos, situaciones y actividades de aprendizaje y procedimientos evaluativos que hacen posible que los maestros puedan desarrollar una práctica en el aula que garantice el aprendizaje significativo de todos sus estudiantes; asumiendo y respondiendo a las diferencias culturales, lingüísticas, sociales y de género, que traen consigo los alumnos. Se trata, entonces, de que el maestro pueda contar con los medios efectivos para incrementar el logro de los aprendizajes de sus alumnos y, a la vez, mejorar sus condiciones de trabajo y de desempeño profesional.

En el mismo sentido, Cecilia Fierro (1999) nos dice que para planear las acciones que vamos a llevar a cabo debemos tomar en cuenta algunas recomendaciones:

• Las acciones deben ser realistas. No olvidemos que nos estamos comprometiendo a realizar acciones que beneficien tanto a nuestros alumnos como a nosotros mismos.

• En las acciones que vamos a emprender es muy importante no olvidar que la tarea del docente se inscribe en un contexto que la determina, y que el maestro no es el único sujeto que interviene en el proceso educativo. En algunas de esas acciones participarán otros agentes directamente implicados. Nuestros alumnos estarán siempre presentes, pues estamos eligiendo problemas que afectan su aprendizaje.

• Nuestras acciones deben prever un orden, ser sistemáticas. La planeación nos ayudará a no improvisar y guiará la manera de llevarlo a cabo. Asimismo, nos dará claridad sobre los propósitos que queremos alcanzar y la manera de lograrlo. Así, no nos perderemos ni nos desviaremos a mitad del camino.

• La planeación debe ser lo suficientemente flexible para permitir a cada maestro actuar dentro de su contexto particular.

• Cuando analicemos nuestra práctica docente y formulemos el problema, no debemos olvidar que las situaciones educativas no se presentan aisladas, sino que suceden en un contexto cuyas partes se interrelacionan constantemente.

• Al principio debemos proponernos acciones sencillas que nos permitan hacer un seguimiento claro de lo que está sucediendo. Poco a poco podremos emprender acciones más complejas.

• Un trabajo de esta naturaleza requiere constancia. Es importante proseguirlo hasta llegar a la evaluación.

Finalmente diríamos que hacer planeación didáctica implica reconocer que las mejores situaciones de aprendizaje difícilmente se producen de la improvisación o el juicio espontáneo; por lo tanto, han de generarse propositiva y anticipadamente para situar a los estudiantes ante algo relevante que comprender, una meta que cumplir, un proyecto que llevar a cabo o un problema por solucionar. La planificación en el aula consiste entonces en diseñar secuencias o unidades didácticas en las que cada actividad o situación de aprendizaje corresponda a una etapa en un proceso gradual de enseñanza. En este proceso, es importante tener presente como orientación las siguientes interrogantes: ¿Qué voy a enseñar?, ¿Para qué lo voy a enseñar?, ¿Cómo lo voy a enseñar?, ¿Con qué elementos o materiales lo voy a enseñar?, ¿Cuándo lo voy a enseñar?, ¿Dónde lo voy a enseñar?

torresama@yahoo.com.mx

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