• Regístrate
Estás leyendo: La asesoría pedagógica como actividad profesional
Comparte esta noticia
Viernes , 25.05.2018 / 19:01 Hoy

Apuntes pedagógicos

La asesoría pedagógica como actividad profesional

Alfonso Torres Hernández

Publicidad
Publicidad

La asesoría técnico pedagógica es una práctica profesional que se ha ido consolidando en el campo de la educación sobre la base de prácticas de enseñanza, formativas, de orientación, etc. en este sentido, se reconoce ala asesoramiento como un proceso interactivo de ayuda, que pretende ofrecer elementos al asesorada para el tratamiento de un problema en un contexto de desarrollo profesional que le permita atender otros problemas similares.

Reconocer cómo las políticas educativas consideran la importancia de las funciones de asesoría en el ámbito gestión, es un punto de partida esencial que nos permite visualizar con mayor particularidad las situaciones concretas en que se desarrollan las prácticas asesoría técnico-pedagógica y ponderar las necesidades de formación que subyacen en ellas. La formación en funciones de asesoría técnico-pedagógica, puede tener una explicación en éste fenómeno, y pudiera entenderse entonces el porqué muchos asesores no desarrollen una práctica educativa que optimice los procesos en su escuela, zona o sector, sin dejar de reconocer que existen aquellos que por diversas características personales y profesionales, condiciones contextuales e institucionales han logrado eficientar su función. A lo anterior le agregamos el hecho de que por parte de la autoridad educativa existe una exigencia administrativa que le obliga a descuidar procesos sustantivos como son los pedagógicos.

La falta de espacios escolarizados por estos actores educativos se ve suplida por la interacción social entre los que desarrollan igual función, en éste caso sus compañeros. La interacción permite que la apropiación de conocimientos, técnicas, tácticas, estrategias, etc., que a "otros" le ha dado resultado se dé por ésta vía, aún cuando sea desde su muy particular concepción del lugar que ocupan, pero que sin embargo, son las únicas personas que le pueden compartir su experiencia y conocimiento en la función.

La asesoría "ayuda" a los directivos y docentes a comprender o tomar conciencia de "algo" que por sí solos no conseguirían fácilmente. Posteriormente, debe ayudarlos a resignificar ese "algo" y moverse a la acción. Aunque para estimar la efectividad de una asesoría es necesario que esta acción genere transformaciones institucionales en el establecimiento, es condición previa que se haya logrado extraer y elaborar el sentido de las prácticas (Parada, 1997), esto es, que haya una lectura compartida de la manera en que los directivos y docentes contribuyen a producir y, por lo mismo, a modificar su "situación" o modo de hacer gestión.

En este sentido, es posible reconocer algunas características deseables de una asesoría (H. Navarro, 2002):

1. La asesoría debe ser una actividad de profesionales: aunque parezca obvio decirlo, la asesoría exige profesionalismo. Suele confundirse al buen asesor con el experto en el contenido de la asesoría, sin embargo no basta el dominio del contenido (incluso siendo éste "conocimiento práctico"), es necesario también saber comunicar (saber escuchar y saber interpretar y decir, legitimando-respetando el saber de la organización escolar) y, más específicamente, saber transferir conocimientos teóricos y conceptuales vinculados con la experiencia específica de la escuela y, sobre todo, nuevas capacidades de gestión. Asimismo, hay que considerar la asesoría como una relación ética, que se funda en la credibilidad, la confianza y la colaboración.

2. La asesoría no es una relación entre iguales, pero tampoco una relación jerárquica: los docentes y directivos de un establecimiento y el asesor son distintos porque les cabe un rol distinto;

3. La asesoría debe ser un espacio de reflexión y conversación acerca de la experiencia del establecimiento.

4. La asesoría se enmarca en un proyecto de cambio del establecimiento que necesita ayuda externa: es decir, en un plan con continuidad y no en acciones aisladas de capacitación y formulación de proyectos.

5. La asesoría es un proceso inicia con el primer contacto entre el asesor y la escuela, que sigue con una fase de aproximación a la realidad escolar, la negociación de expectativas y definición de necesidades y productos esperados, la intervención propiamente tal, el seguimiento durante y posterior a la intervención y la evaluación.

6. La asesoría se configura desde la realidad del establecimiento y en él: si se acepta que la asesoría surge como una alternativa para mejorar el establecimiento, debe asumirse que su marco no es otro que el proyecto institucional del mismo.

7. La asesoría debe ampliar la mirada y proponer perspectivas complementarias para observar, analizar y mejorar la escuela.

8. La asesoría debe asumir que afectará el clima organizacional: en tanto elemento ajeno a la regularidad de la institución escolar y que además la interviene, una asesoría afecta siemre el clima organizacional.

torresama@yahoo.com.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.