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Sábado , 26.05.2018 / 09:55 Hoy

Apuntes pedagógicos

Etnografía e investigación educativa

Alfonso Torres Hernández

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En la tarea de investigación, una de las epistemologías que se advierten es la cualitativa-interpretativa, que considera que aquello que aprendemos acerca del mundo está filtrado a través de nuestros sentidos (Husen, 1988). Dentro de ésta línea de investigación, encontramos las metodologías cualitativas de corte interpretativo, y en ellas, a la etnografía. María Bertely y Martha Corenstein (1993) plantean que es hasta finales de los años setenta cuando se empiezan a desarrollar investigaciones, en México, con este enfoque, aunque dentro del campo propio de la antropología se habían realizado con anterioridad. Además mencionan que en los ochentas y parte de los noventas se pudo apreciar un creciente interés y una expansión considerable de estos trabajos, abarcando distintos aspectos del proceso educativo y llevado a cabo en diversas instituciones del país. Vista por algunos como metodología, otros como técnica de recolección de datos, la etnografía, pese a su escasa presencia en México, ha tomado un auge cada vez mayor entre los investigadores educativos.

El trabajo etnográfico que se desarrolla en la investigación educativa, se adscribe en una tradición antropológica que establece una estrecha relación entre la teoría y los datos empíricos. De esta manera el trabajo etnográfico no se queda en una simple "recolección de datos" para su posterior análisis, sino que se reconoce que esta va acompañada de una posición teórica detrás que orienta la selección, organización y presentación de los hallazgos. En este sentido "hacer etnografía" en investigación educativa implica la tarea de interpretar significados, desde la postura de que para interpretar es necesario la definición de una posición desde la cual se comprenda y explique lo que se escuchó y observó, es decir, contar con un horizonte de interpretación analítico en el campo de la educación. Para Geertz (1992) "hacer etnografía" significa establecer relaciones, seleccionar a los informantes, transcribir textos, establecer genealogías, trazar mapas del área, llevar un diario, etc. Pero no son estas actividades, estas técnicas y procedimientos lo que definen la empresa. Lo que la define es cierto tipo de esfuerzo intelectual: una especulación elaborada en términos de, para emplear el concepto de Gilbert Ryle, "descripción densa". Es así como inicialmente no se determinan categorías específicas a ser observadas pero se tienen presentes orientaciones conceptuales de interés para la investigación antes de entrar al campo.

Por otra parte, este tipo de investigación no excluye los métodos cuantitativos, aún cuando esencialmente sea ubicada dentro de un enfoque cualitativo, reconocido como el único enfoque aplicable a la explicación de ciertos fenómenos sociales, en tanto que recupera la tradición "interpretativa" de los estudios sociales que procuran sustituir las nociones científicas de explicación, predicción y control por las interpretativas de comprensión, significado y acción.

La perspectiva de análisis y construcción en esta línea de investigación, como mencione anteriormente, es de corte interpretativo donde la etnografía se convierte en la herramienta fundamental para la comprensión de los significados y sentidos en la constitución de las prácticas de los sujetos, en este caso, las educativas. Para Martha Corenstein (1998) etimológicamente la etnografía es la ciencia que tiene por objeto el estudio y la descripción de los pueblos. Se interesa por lo que la gente hace, cómo se comporta, cómo interactúa. Representa la realidad estudiada con todas sus capas de significado social. La etnografía no solo registra y describe sino que busca interpretar la realidad social. Trata de comprender el significado que dan los actores a sus conductas y acciones. El fenómeno educativo se estudia en su estado natural. Se enfatiza en la consideración de los actos cotidianos para dar descripción profunda y detallada del fenómeno educativo. Para la recogida de datos y su posterior análisis e interpretación, la etnografía se auxilia de la observación participante, la entrevista, el diario de campo y el análisis documental.

Para Erickson, (1989) la tarea de la investigación interpretativa, por lo tanto, radica en descubrir los modos específicos en los que las formas locales y extralocales de organización social y de cultura se relacionan con las actividades de las personas especificas al efectuar opciones y realizar juntas una acción social. En este sentido, se puede decir, que el objeto de la investigación interpretativa es la acción, y no la conducta. Por tanto es preciso hacer la distinción entre conducta, o sea el acto físico, y acción, que es la conducta física más las interpretaciones de significado del actor y de aquellos con quienes interactúa.

torresama@yahoo.com.mx

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