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Domingo , 21.10.2018 / 19:15 Hoy

Digital Capital

Acelera la conectividad automotor

Álex Ángeles

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Dos industrias son las que mejor desempeño han demostrado en años recientes en México: la automotriz y la de las telecomunicaciones, pues ambas crecen más que el promedio del producto interno bruto, por lo que su creciente interrelación es uno de los puntos brillantes en el contexto económico actual. Así, muchos analistas prevén que lo mejor está por venir en el campo de la telemática, los autos conectados, o como quiera llamarse este segmento de la llamada internet de las cosas (IoT, por su sigla en inglés).

Por ello es saludable que en esta industria comiencen a despegar iniciativas de servicios conectados a los autos, donde las armadoras y proveedoras de servicios ampliarán sus inversiones en los próximos años.

A nivel global la firma de investigación SNS calcula que el mercado de los autos conectados sumará ingresos por 14 mil millones de dólares, derivado sobre todo por la explosión de aplicaciones dentro de conceptos como el infotainment, la navegación, la gestión de flotillas, el diagnóstico remoto, la notificación automática de accidentes, las mejoras en seguridad, los seguros basados en el uso (UBI, una de las nuevas tendencias en la industria de los seguros automotrices), el manejo del tráfico y la conducción semiautónoma.

Esta industria crecerá a más de 47 mil millones de dólares en 2022. Esto es sólo hablando de software pues si se suma la oferta total de la IoT automotriz (aplicaciones, hardware y servicios), la industria crecerá de más de 20 mil millones de dólares este año a 83 mil millones en 2022

Otro reporte, de IHS, prevé que para 2020 55 por ciento de los vehículos de todo el mundo estarán conectados. De acuerdo con esta firma, la conectividad de los autos para dentro de cuatro años estará definida (pero no limitada) al uso de sistemas de asistencia al conductor, integración a telefonía móvil, telemáticas, el control remoto de los vehículos, WiFi, y autonomía.

De este concepto, IHS destaca que en la preferencia por los autos autónomos lleva la delantera el grupo de los millennials y la llamada generación Z, pues casi la mitad de ellos dice que se "montaría en un auto que se maneja solo o que compraría uno".

En México, gran parte de esta industria ha crecido del lado de los servicios a conductores. En ello destaca, por ejemplo, la iniciativa de General Motors, afirma la consultora Frost&Sullivan. Con ello, la industria irá más allá de la geolocalización, dedicada sobre todo al monitoreo de autos robados.

La iniciativa de GM se llama OnStar, un sistema instalado en algunos vehículos que brinda conexión a centros de ayuda y emergencia. Asimismo, BMW tiene su versión ConnectedDrive, con la cual los vehículos ensamblados desde 2015 ya cuentan con esa tecnología.

Según Frost&Sullivan, para 2020 unos 330 mil conductores serán suscriptores de servicios de telemática, sobre todo de monitoreo de autos robados y soluciones de inmovilización remota. De hecho, la firma prevé que para ese año más de una cuarta parte de los vehículos saldrán de las agencias con algún tipo de servicio de conectividad ya funcional.

Otro ejemplo, pero dentro del segmento de flotillas, es la alianza que firmó Uber con Azuga, un proveedor de servicios, para monitorear los autos de los socios mediante un dispositivo y una aplicación.

A decir de Azuga, con sus aplicaciones los accidentes de los conductores de Uber han bajado hasta 72 por ciento, reportan un descenso de 14 en el consumo de gasolina, pagan 10 por ciento menos en costos de mantenimiento y su gasto de operación baja hasta 12 por ciento.

Azuga ayuda a los dueños de autos en Uber a seguir en tiempo real las actividades de sus vehículos a fin de ganar eficiencia y seguridad en la operación.

@alex_angeles
digitalcapital@gmail.com

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