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Domingo , 15.07.2018 / 18:16 Hoy

Miércoles de 2 x 1

Dragones entrenan a cinéfilos

Alejandro Suárez

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Cuatro años tuvieron que pasar para que Hiccup y Chimuelo volvieran a las andadas, esto con la segunda parte de Cómo entrenar a tu dragón, la cual por cierto celebra las dos décadas de DreamWorks Animation, y lo hace con estándares bastante altos.

Considerada una de las sorpresas de 2010, Cómo entrenar a tu dragón partió de las viejas historias del norte de Europa, donde los dragones eran una de las criaturas mitológicas causantes de destrucción o pánico, siendo precisamente ese el conflicto resuelto al final pero no de manera rosa.

Si en el último de la primera parte vemos a Hiccup perder una pierna, en esta ocasión también hay una parte donde se rompe esa regla de que a los buenos no les pasa nada. Al ser una película con su público objetivo en los niños uno podría pensar que es excesivo, pero como explicó el director Dean DeBlois, no puedes esperar lanzarte de grandes alturas sin esperar que te pase algo, y aquí se respeta.

La acción comienza varios años después, ya con una sociedad vikinga amiga de los dragones, compartiendo vidas, vamos, un mundo ideal. El principio del problema argumental es que a Hiccup su padre, Stoiko, le ofrece ser el líder del pueblo, algo que el joven rechaza.

Todo cambia cuando de la nada se descubre que hay alguien que a diferencia de los protagonistas ve a los dragones como una amenaza, por lo cual quiere destruirlos: se trata de Drago, quien es descrito por Stoiko de la siguiente manera: No puedes dialogar con alguien que mata por placer.

Todo esto parece la clásica película para niños, donde buenos se enfrentan a malos, salvo que en el transcurso pasan varias cosas que se alejan de ese mundo ideal en el cual parecen vivir los protagonistas, y aunque al final obtienen lo que buscan el camino no es fácil.

Una de las apuestas de animación más fuertes este año, y considerando que Pixar no va a sacar nada durante 2014 a lo mejor se lleva los premios a Mejor Película Animada, pero habrá que esperar. Lo cierto es que considerando que sigue la sequía mundialista el próximo estreno fuerte esperará otras dos semanas con la cuarta entrega de Transformers (sí, ya son cuatro y amenazan con más).

Detalle al margen son los 20 años de DreamWorks Animation, una de las productoras que contribuyó a que las películas animadas no sólo dejaran de ser vistas sólo para niños, sino que en su momento puso al borde del abismo a la otrora reina Disney.

En su ya larga trayectoria nos han dado clásicos como Shrek (que ganó el primer Oscar en Mejor Película Animada sobre Monsters Inc), Kung Fu Panda y la misma El Gato con Botas, todas con buen recibimiento del público y de la crítica, aunque en el caso del ogro se fue desinflando conforme salieron las secuelas.

Mención aparte merece Wallace y Gromit, que si bien no puede verse como el máximo éxito del estudio tiene un lugar en esa lista de mis segundas películas favoritas, eso sin contar que recurrió a esa técnica artesanal del stop motion, tan complicada de reproducir en grandes proyectos por lo tardado que es.

Pero como en toda travesía, hay errores y cosas que uno preferiría no recordar. Películas como El espanta tiburones (que en su momento fue criticada por ser copia descarada de Buscando a Nemo) es punto más bajo de DreamWorks Animation.

De las que se fueron sin pena ni gloria podemos enumerar Monstruos vs Aliens, Vecinos invasores o más recientemente Turbo. Son películas que uno puede ver un fin de semana, prescindibles a la hora de listas de honor en el género.

Si nos ponemos más patrioteros (por la participación de Guillermo del Toro) habría que poner en la categoría de incomprendidas a El origen de los Guardianes, cuyo pecado fue tal vez poner a demasiados personajes infantiles sólo identificados con la cultura estadounidense, que al final terminó por darle la estocada en la taquilla mundial. Bueno, eso no quita que en su país tampoco le fue bien.

Eso es un pequeño balance de lo que han sido estas dos décadas del estudio que en live action tiene a Steven Spielberg como su gran figura creativa, lo cual se nota en la calidad de sus animaciones con un equipo digno de su creador.

Para finalizar, no quiero dejar pasar las nuevas noticias de Las Tortugas Ninja, una película que en su momento generó polémica pues el productor Michael Bay comentó cambios sustanciales en los personajes, que al final no realizó, pero parece que sí metió mano en otro lado.

El segundo tráiler ya está en línea, con doblaje al español, por lo que los interesados pueden encontrarlo sin mayor dificultad en YouTube.

alejandro.suarez@milenio.com

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