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Domingo , 21.10.2018 / 18:34 Hoy

Columna de Alejandro González

¿Tendrá el gobernador algo guardado para poder negociar?

Alejandro González

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Pasada ya la votación y la entrega de constancias, todavía con la resaca electoral, las figuras principales en los partidos políticos salen a dar explicaciones de lo que sucedió en Nuevo León frente a un candidato independiente.

Los votos reunidos por PAN y PRI juntos no alcanzan para ganarle a Jaime Rodríguez Calderón; el apoyo ciudadano fue para el independiente, pero el Congreso será controlado por el PAN, con 17 de las 25 curules disponibles.

En una entrevista, el coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, dijo que vigilarán muy de cerca al Bronco porque no todo cambio es bueno.

“Me da la impresión de que la ciudadanía dijo: no PAN, no PRI, queremos algo nuevo”, dedujo.

Menos mal que el senador entendió la señal (andábamos con la preocupación), lo extraño es que después agregó que “vamos a ver cómo va a gobernar, no se puede gobernar con la intención de una ciudadanía; se debe tener primero que nada, experiencia, capacidad, honorabilidad…”, agregó.

Uno de cada dos votantes eligió a Jaime Rodríguez Calderón, es muy extraño que el senador diga que no se puede gobernar con ese apoyo. Tal vez se preparan para hacer la gestión imposible, un bloqueo legislativo que no permita gobernar al independiente.

Y eso de la “honorabilidad”, estimado lector, dejémoslo en un chiste, porque fraguar un bloqueo legislativo, al margen de la voluntad ciudadana, no me parece muy honorable en realidad.

Y la verdad sea dicha, el PRI no es el partido que puede bloquear el trabajo, porque ya comentamos aquí que el PAN es mayoría. Pero si acaso logran paralizar desde el Congreso del Estado al gobernador, ¿imagina usted el tamaño de castigo ciudadano en las urnas?

Muy enérgico, Gustavo Madero, dirigente nacional del PAN, advirtió al Bronco que tendrá que cambiar su discurso antipartidos, ya que deberá construir acuerdos.

“Como partido político somos la primera fuerza política y por mucho, que va a ser el peso y contrapeso con el que tendrá que negociar El Bronco y El Bronco va a tener que cambiar el discurso antipartidista, porque va a tener que construir acuerdos con los partidos”, dijo.

Políticos como el senador Gamboa o Gustavo Madero, no terminan aún de digerir el asunto y levantan el puño ante la derrota electoral.

Sin duda se equivocan: son los partidos quienes tendrán que hacer acuerdos con los ciudadanos.

Dice el historiador Enrique Krauze que “Nuevo León castigó, de una manera absoluta, clara y contundente, a la administración del gobernador actual y a su partido, el PRI, dándole el triunfo a un candidato independiente”.

Y no parece estar equivocado. Incluso en el PRI, el secretario técnico del Consejo Político Nacional del PRI, Joaquín Hendricks, salió a decir que sin duda hubo errores en el Gobierno de Nuevo León.

Con la derrota, el gobernador está cada vez más solo.

No ha salido a dar las explicaciones que prometió sobre las acusaciones públicas que hay sobre su familia y los presuntos malos manejos en la administración. Hay silencio.

El Bronco ha repetido todo el tiempo que es un hombre de acuerdos, de negociaciones, pero los ciudadanos queremos que se aplique la ley, que no quepan negociaciones en ello.

En este marco político, cargando la derrota y las acusaciones públicas, en la semana se reunirán Jaime Rodríguez y Rodrigo Medina: ¿Cuál será la agenda? ¿Será una reunión de protocolo o se pondrán las cartas sobre la mesa? ¿Se podrá hacer todavía una negociación? ¿Hay una salida? ¿Tendrá el gobernador algo para negociar? ¿Qué pasará con su papá y su hermano? ¿Cuál de los dos gobernantes abrirá la investigación? ¿Cuándo…?

Usted, amigo lector, ¿qué opina?

alejandro.gonzalez@milenio.com

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