• Regístrate
Estás leyendo: “El valor del respeto”
Comparte esta noticia
Viernes , 22.06.2018 / 16:20 Hoy

“El valor del respeto”

Publicidad
Publicidad

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar un entorno, una sociedad, el mundo” Nelson Mandela

Los recientes acontecimientos que involucraron a Darwin Quintero, en la reprobable acción en contra de Marcelino Fernández reportero de ESPN, hablan de la poca madurez de un jugador que no ha sabido encontrar un respeto por su profesión y por la institución que representa.

Si bien todos hemos salido a crucificar al jugador y al club por esta acción, también debemos hablar de la responsabilidad que muchos medios y del entorno creado para generar acciones de racismo en nuestro futbol. No se puede justificar de ninguna manera una acción tan inmadura por parte de un jugador de futbol profesional, que es además un referente para muchos niños y aficionados. Más reprobable aún resulta la acción de muchos pseudo-aficionados que bajo la bandera del anonimato se escudan detrás de un monitor, o tras la valentía de unas copas, para mostrar sus frustraciones y su poco sentido de humanidad en un acto de pasión mal enfundada.

Sin lugar a dudas, Darwin sabe en el problema en el que se ha metido, y la exigencia condicionada que puede provocar su posible salida, no solo del club, sino de la plataforma que una Liga como la nuestra le dio a uno de los jugadores más caros de la historia de los famosos drafts.

No es un secreto que el rendimiento que ha dejado de mostrar Darwin en el campo de juego ha provocado la duda de su continuidad, pero nada amerita el generar un ambiente tan hostil y lleno de racismo.

Lejanos parecían esos días para el futbol mexicano, donde veíamos por televisión la reacción de muchos aficionados arrojando cascaras de plátano a jugadores de color en campos europeos. Lejanos observamos a aficionados encarando a jugadores por su rendimiento, al grado de acorralarlos con la justificación de su bajo o mal rendimiento.

Cuidado con esas muestras que hoy en día son cada vez más frecuentes y que suceden aquí en nuestro entorno, amedrentando jugadores y técnicos, provocando ambientes violentos en los estadios de nuestro futbol.

Justo la semana pasada se veía el testimonial de una familia saliendo del partido entre Pumas vs. América en Ciudad Universitaria —la sede de la Máxima Casa de Estudios y que presume de ser uno de los centros culturales por excelencia, pero donde no existe un el mínimo respeto por el futbol, ni por sus colores, ni lo que representan—, en la que se mostró decepcionada ante la falta de garantías de seguridad y de no poder portar sus colores por culpa de algunos desadaptados que ven en un partido de futbol una guerra total.

Algo deberá realizarse y, créanme, no todo recala en la federación ni en las autoridades, pues los principales beneficiados y perjudicados de este tipo de acciones es la misma afición. Así que ojalá podamos seguir disfrutando de este deporte con jugadores mucho más profesionales y pensantes para ver divertido el golpear a un periodista, o una afición provocando muestras de racismo puro en un estadio o las mismas redes, o un periodismo provocador e impulsivo con tal de ganar una nota.

Hasta la próxima…

twitter@AlbertoRomeroMP

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.