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Lunes , 24.09.2018 / 18:34 Hoy

Algo que vale la pena contar

House of cards (1 de 3)

Alberto Boardman

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"Solo hay una regla, cazar o ser cazado" Frank Underwood

Hubo un tiempo en el que aunque usted no lo crea, transité de primera mano por los turbulentos causes de la política. Desde primaria hasta profesional fui presidente de sociedades de alumnos, consejero y alumno grillo, incluidas las sentimentales palabras finales de cada generación. Era por naturaleza un animal político, (ya saben, unidos somos más y todo eso) que en definitiva es radicalmente opuesto a ser, un político animal. Durante doce años, encabecé insurrecciones estudiantiles, huelgas, demandas en contra de docentes y directivos deficientes, pero también llevamos a otros tantos a ganar elecciones.

Como lo indica el manual, después de cursar la experiencia política juvenil jugamos en las ligas de la política partidista unos trece años más. Y para evitarnos el tedioso e inútil currículum, simplemente diré que llegamos al punto de coordinar campañas presidenciales. Entiendo perfectamente el ejercicio de la política, pero contra todo pronóstico y la desilusión de un excelente equipo que apostaba todas sus cartas a que en algún momento llegaríamos a "la grande", un buen día, simplemente decidí que no era lo mío. Archivé a buen recaudo fotos, nombramientos y aspiraciones, y me acomodé plácidamente a vivir entre literatura, cultura, prosa y cosas más sencillas, como por ejemplo, la física cuántica.

Algo pasó, creo que finalmente mis neuronas forzadas debido a un escaso 145 de CI detonaron la epifanía: quienes de verdad entienden de política, más alejados permanecen de ella. Simple instinto de conservación. Un juego no apto para cualquiera. ¡Claro! hay niveles, pero llegar a los pisos superiores de esa casa, obliga a insondables requisitos. Vivir para trabajar y no a la inversa, estómago a prueba de indigestiones diarias, tener muy clara la diferencia entre dinero y poder, aceptar que las reglas se reinventan casi a diario y sobre todo, ser inmune a la kriptonita del escándalo.

Y entonces dije no voy, y recogí mis cartas. Sin embargo no jugar, no exime el entender. Larga reflexión como introducción, pero necesaria para abordar la excelente obra narrativa "Casa de Cartas" de Michael Dobbs, libro en el que se basaron ambas series producidas para televisión, primero la versión inglesa de los noventas realizada por la BBC y su posterior remake en Netflix de los últimos tiempos...

Guiño a la cámara en primer cuadro: "Quizá crean que soy un hipócrita. Pues deberían hacerlo". Frank Underwood.

Somos lo que hemos leído y esta es, palabra de lector.


radioelitesaltillo@hotmail.com

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