• Regístrate
Estás leyendo: La foto de Aylan
Comparte esta noticia
Viernes , 19.10.2018 / 19:52 Hoy

Cambio y fuera

La foto de Aylan

Adriana Malvido

Publicidad
Publicidad

Nilüfer Demir, de la agencia de noticias turca DHA, tiene 29 años y lleva 12 cubriendo la llegada de inmigrantes que intentan cruzar de las playas de Bodrum a la isla griega de Kos. A las 6 am del miércoles 2 de septiembre planeaba fotografiar a un grupo de paquistaníes, cuando vio el pequeño cuerpo de Aylan y, sin pensarlo dos veces, disparó su cámara.

Le dice a Ismael Küpeli de Vice: "Por un lado, me gustaría no haber tomado esa foto. Preferiría haber hecho una de Alyn jugando en la playa (...). Lo que vi me causó una gran impresión que no me deja dormir en la noche. Por otro lado, me alegra que al mundo por fin le interese y llore la muerte de un niño. Espero que mi fotografía ayude a cambiar la forma en que vemos la inmigración en Europa y que nadie más muera al tratar de huir de una guerra".

Antes de que ella naciera, el 8 de junio de 1972, Kim Phuc, una niña de 9 años, corría desnuda con desesperación mientras su pueblo, Trang Bang, era bombardeado con napalm. El fotorreportero vietnamita Nick Ut, de AP, registró esa imagen. Cuando la foto se publicó en Estados Unidos, su impacto en la opinión pública adelantó el fin de la guerra de Vietnam.

Una vez más, recordamos a Susan Sontag y su libro, Ante el dolor de los demás, donde escribe del poder incomparable de la imagen. La narración nos hace comprender, la foto nos conmociona, cala más hondo. Y es que, explica, la vista está conectada con el cerebro y éste con el sistema nervioso. Pero también dice que las únicas personas con derecho a ver imágenes de semejante sufrimiento son las que pueden hacer algo por aliviarlo o las que pueden aprender de ella.

La imagen del Aylan Kurdi, de solo 3 años, es ya símbolo del abandono del mundo a los desesperados; de 14 mil niños muertos durante la guerra en Siria, de millones de desplazados, de 2 mil 500 migrantes ahogados en el Mediterráneo este año. Antes que los gobiernos de la UE, ciudadanos en Alemania, Austria... Islandia, Australia... se volcaron para ofrecer asilo a los refugiados. Acá, Brasil abre sus puertas a 2 mil sirios; José Mujica, recibirá a 100 niños en su casa en Uruguay; en México, una campaña en Change.org busca apoyo para acoger a 10 mil y el proyecto Habesha becará a 30 jóvenes de Siria para que terminen sus estudios, interrumpidos por la guerra, en universidades mexicanas.

"Siria necesita ayuda. Solo detengan la guerra y ya no querremos ir a Europa", clama desde Hungría Kinan Masalemhi, refugiado de 13 años que ha perdido todo, menos el sentido común. ¿La foto de Aylan llegará tan lejos?


adriana.neneka@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.