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Jueves , 16.08.2018 / 08:20 Hoy

Unicornios Mexicanos

Lo que nadie enseña sobre ser emprendedor

Adolfo Ortega

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Una de las cosas que me sigue resultando muy curiosa es la reacción que encuentro en la gente cuando le cuento que dejé mi trabajo para emprender un negocio.

La primera vez que lo hice fue en 2008, y cuando le contaba a alguien que estaba comenzado un negocio con unos amigos solía decirme que cuando supiera de algún trabajo para mí, me hablaría o me recomendaría para la vacante. Daban por sentado que emprendía porque me había quedado desempleado. Cuando lo volví a hacer, seis años después, ya no oía esa respuesta, pero recuerdo reacciones de desconcierto. Quizá porque el puesto que dejé era mejor que el que tenía la primera vez.

Pocos entienden por qué alguien dejaría algo seguro (un buen empleo) por otra cosa que no lo es (emprender un negocio). Quizá dan por sentado que los "buenos empleos" siempre serán buenos y siempre serán para uno. Pero cuando un emprender ve una oportunidad de mercado siente la necesidad de hacer todo lo necesario para aprovecharla.

Admiro a los emprendedores. Tienen un espíritu de mejorar algo: su bolsillo, una actividad, una industria, un país, el mundo. También sospecho que muchos emprenden con expectativas difíciles de cumplir.

Esta semana Medium publicó un post del emprendedor Larry Kim, fundador WordStream, que dice lo que la escuela no enseña sobre emprender. Mi adaptación de su lista es la siguiente:

• Dejar la universidad no te hace el siguiente Steve Jobs o Bill Gates. En ambos casos son emprendedores fuera de serie que seguro hubieran hecho grandes cosas, con estudios y sin estudios. No creas que dejar la escuela fue una causalidad de su éxito.

• Debes automotivarte al extremo. Hay tantas subidas y bajadas que más vale que domines las emociones. Ojalá tengas mucha curiosidad y ganas de resolver problemas, porque los tendrás de a montón, grandes, medianos y pequeños, de todos los colores y sabores.

• No serás rico, al menos no de inmediato. De hecho, es muy probable que pases momentos muy duros, en casi todos los sentidos, pero también en lo económico.

• Echar la hueva es firmar tu sentencia de muerte. Hay un cartel de Startup Vitamins que dice: In a startup, absolutely nothing happens unless you make it happen. Cuando lo postearon en Facebook agregaron un remate lleno de sabiduría: Abso-fuckin'-lutely nothing.

• Encontrar tu equipo será difícil. Entenderás mejor que nunca que no solo se trata de encontrar quien sepa hacer las cosas que necesitas que se hagan, sino el cómo las haga y con qué ánimo. Jim Collins lo dice bien en el libro Good to great: "First who, then what" (primero forma al equipo, luego haces grandioso el negocio). Y acéptalo, los amigos rara vez son los mejores socios o colaboradores.

• Te pegarán en el orgullo. La mayoría de los negocios quiebran. Es muy posible que el tuyo sea uno de ellos. Y si eso no pasa, pero en algún momento la empresa va mal, imagina que tendrás que platicarlo (u ocultarlo) a cada familiar y amigo que te pregunte al respecto.

• Y por último, el que más me entusiasma: el éxito nunca sabrá mejor que al probarlo a través de una empresa que tú hayas creado. Debe ser la gloria.

*Fundador de VenturaMedia, firma que promueve la cultura emprendedora.

@adolfoconected
adolfo@venturamedia.mx

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