• Regístrate
Estás leyendo: Drama en la empresa
Comparte esta noticia
Lunes , 15.10.2018 / 21:03 Hoy

Unicornios Mexicanos

Drama en la empresa

Adolfo Ortega

Publicidad
Publicidad

Nunca había oído el término ‘drama’ en el contexto de la operación de una empresa nueva. Hace unos días, sin embargo, vi un video en la red en donde un consultor de negocios explica así la forma en que un líder puede darse cuenta si hay necesidad de hacer ajustes a los procesos o incluso en los equipos de trabajo.

Ahora me parece un término muy atinado para describir situaciones y sensaciones que se viven hacia el interior de una organización. Y aunque es muy subjetivo puede ser un termómetro de cómo está funcionando la compañía o una parte de ésta.

Cuando fundé mi compañía mi prioridad era vender. Al atraer los primeros proyectos empecé a necesitar un equipo que me apoyara en la operación. El número de proyectos creció y en algunos casos también la complejidad de ejecutarlos. Y con ello también el número de personas involucradas en cada uno de ellos.

Empecé a darme cuenta de que necesitábamos crear espacios y comprar herramientas que nos ayudaran a organizar el trabajo. Definí que tendríamos una junta semanal en donde repasaríamos en dónde estaba cada proyecto en términos de operación y donde, si era necesario, también hablaríamos de asuntos administrativos o cualquier otro.

Abrimos una cuenta en Zoho para administrar los proyectos, en donde tendríamos el contenido en la nube y donde daríamos acceso al mismo según lo requiriera el equipo, los clientes y los colaboradores externos.

Aún recuerdo nuestra primera junta semanal. Empezamos muy metódicos, viendo cada proyecto. Definimos muchas acciones para controlarlo y servirlo como lo habíamos acordado con el cliente. Conforme avanzaba el tiempo, cada proyecto lo revisábamos con menos detalle. Tres horas y media después terminamos nuestra primera junta sin haber concluido todo lo que teníamos revisar.

Más allá del cansancio por la duración de la junta, recuerdo que al terminarla estaba muy ansioso. Me di cuenta de que desconocía mucho de la situación de cada proyecto. Y lo peor de todo es que mi equipo tampoco tenía todas las respuestas.

Las siguientes juntas fueron casi igual de largas y cada una de ellas las terminé con el mismo nivel de ansiedad que la primera. Y en mi frustración, actuaba más enojado en cada reunión. Y esa ansiedad la transmitía a mi equipo que a su vez cada día reaccionaba más negativamente en la junta. Sin duda había drama en la empresa.

Por esas fechas comencé un coaching de negocios que me ayudó a adoptar una visión sistemática de la empresa. Definí los primeros procesos y eso me ayudó a que los proyectos más complejos que entonces estaban vigentes se pudieran entregar, aunque fuera tarde y en muchos casos con los costos rebasando el presupuesto.

Hoy no tenemos el drama de operación que teníamos antes. Tenemos una junta diaria, de las que le llaman de sincronización y que no dura más de 10 minutos. Pero tenemos otros dramas. Entiendo que eso hace una empresa: resuelves un problema pero solo para tener otro nuevo. Lo que me parece interesante es que tener el ‘drama’ como indicador de cómo funciona la organización puede ser un buen termómetro.

*Fundador de VenturaMedia, firma que promueve la cultura emprendedora.

@adolfoconected

adolfo@venturamedia.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.