Es una inmoralidad
Lunes, 13 Octubre, 2008
El Banco de México soltó 8 mil 900 millones de dólares de la reserva federal entre el miércoles y el viernes; 8 mil 900 millones de dólares de los mexicanos; dos millones de dólares por minuto. ¿Para qué?
Para defender al peso frente al dólar y evitar males mayores, explicarán los políticos y especialistas que por una década nos han dicho que la reserva (que ahora debe rondar los 80 mil millones de dólares) no es para inyectarse en la economía, ni para corregir la pobreza, sino para proteger al país.
¿A quién se protegió esta vez? ¿A dónde se fue el dinero?
La mayor parte, lógicamente, a consorcios estadunidenses y europeos con oficinas en México que ordenaron a sus filiales: ¡agarren cuanto dólar puedan, envíenlo ya y difieran pagos! La sobria y cumplidora Procter & Gamble, por ejemplo, anunció a sus acreedores que, en vez de pagar a 30 días, lo hará a 120. La acción de Citibank (dueño de Banamex) cayó 21 por ciento en un mes. Les urgen los dólares.
El diez por ciento del dinero acumulado por una generación de venta de petróleo, turismo y remesas de mexicanos se usó en unas horas para que los CEO de Nueva York, Madrid, Frankfurt no se pusieran más nerviosos. Es una inmoralidad.
Y el peso ni siquiera se acomodó. En este auge global de medidas proteccionistas, ¿no tendría también el presidente Calderón que levantar el teléfono y presionar a las empresas con base en el territorio nacional para que piensen un poco en México?
¡Bah! Los analistas extranjeros dicen que está naciendo un nuevo mundo casi sin que se note, y en él Estados Unidos no será más que una entre varias grandes potencias. Pero nuestro México, por lo visto, como en 1982 o 1994, seguirá viajando en el vagón de tercera.
gomezleyva@milenio.com


