Superman, gobernador

Lunes, 6 Octubre, 2008

Atentos a lo que dicen los medios, la oposición y el regiomontano de la calle, ya podemos elaborar el retrato hablado del gobernador ideal para Nuevo León, sucesor de Natividad González Parás.

Lo quieren con los pantalones de don Alfonso pero con la moral del obispo. Capaz de aplicar la ley fuga a los criminales pero benévolo con los contribuyentes.

Capaz de hacer mucha obra pública pero todo de contado, sin buscar crédito. Que no haga ni un festival en la alameda mientras haya un solo pobre que socorrer en la entidad.

Realistas, se resignan con el cuadro de aspirantes. Pero los quieren sumados en sus virtudes: un gobernador con la sobria madurez de Fernando Elizondo, el hiperactivismo constructor de Abel Guerra, la labia populista de Adalberto Madero, el señorío de Eloy Cantú Segovia.

El arrastre de Benjamín Clariond, la habilidad política de Fernando Larrazábal, la guapa estampa de Rodrigo Medina, el sentido común de Francisco Rivera Bedoya, y la buena estrella política de Fernando Margáin.

Ni todos juntos en uno dan el perfil del gobernador que someta al narco, aplaste al crimen organizado y llene los penales con los delincuentes, pero también con los policías, fiscales, jueces y funcionarios cómplices.

El 4 de octubre del 2009 habrá nuevo gobernador. Pero de él dirán lo mismo que ahora. El problema son los gobernadores… pero también los nuevoleoneses.

jvillega@rocketmail.com