Video incrimina a Sergio Ortiz
La grabación muestra el abuso sexual contra la víctima, quien sufrió mutilaciones y finalmente fue decapitada, lo que refleja el perfil del ex comandante.
México.- Las autoridades capitalinas tiene una prueba clave para incriminar a Sergio Humberto Ortiz Juárez como presunto líder de La Flor: un video tomado a una mujer en cautiverio, por la que exigieron 5 millones de dólares, pero fue ejecutada y tirada el año pasado en Xochimilco.
Autoridades del grupo de Inteligencia local revelaron que el video se grabó por órdenes de Ortiz Juárez como “prueba de vida” para presionar al esposo por el pago del rescate.
La grabación muestra el abuso sexual contra la víctima, quien sufrió mutilaciones y finalmente fue decapitada, lo que refleja el perfil del ex comandante.
Además se supo que el sospechoso es dueño de un hotel en Cancún, Quintana Roo, de negocios en el Aeropuerto Internacional del DF, de plazas comerciales y residencias en diversas entidades.
De acuerdo con la investigación, Ortiz Juárez acumuló una fortuna producto de sus secuestros. A pesar de que pedía elevadas sumas, alardeaba que “se pagara o no se pagara” la víctima debía morir.
Por separado, en entrevista con Joaquín López-Dóriga, el testigo protegido del caso Martí afirmó que reconoce a Lorena González Hernández como la persona que los detuvo el 4 de junio pasado. “Llevaba lentes y gorra, y la reconozco plenamente”, dijo.
Es chivo expiatorio: su hijo
Sergio Humberto Ortiz Juárez, presunto líder de La Flor, es un chivo expiatorio de la PGJDF para dar una salida a las investigaciones por el secuestro y asesinato de Fernando Martí. Su hijo Sergio Ortiz Toriello, afirmó en entrevista radiofónica con León Krauze que las acusaciones contra su padre son falsas.
Refirió que desde hace 17 años su padre se retiró de la policía y se dedicó a formar su hogar, e indicó que sus actividades incluyen realizar ejercicio en clubes del ISSSTE o del IMSS.
Confirmó que Ortiz Juárez recibió balazos en cuello, brazo y pulmón. “Uno le rompió la columna y si sobrevive no sentiría del cuello para abajo; no ha dicho palabras porque está conectado a un respirador, era parte del plan. Si moría mi papá todo estaba arreglado: ahí está el cabecilla de la banda”. Señaló que reside en Cancún y que es terapeuta.



