Primer paso

Domingo, 24 Agosto, 2008

Si usted me ha leído más de dos veces, sabrá que siempre he criticado la pasividad de la Comisión Nacional del Agua.

Para Magdalena Briones y Gerardo Jiménez, víctimas de la barbarie gangsteril

Esta semana, la Comisión Nacional del Agua, empezó a revisar pozos de uso agropecuario en la Comarca Lagunera.

Como era de esperarse ha encontrado múltiples irregularidades en un número elevado de ellos que incluyen la falta de medidor y/o la extracción de volúmenes que sobrepasan los que ampara su título de concesión.

Esos pozos se han clausurado.

Con estos resultados se va comprobando lo que tantas voces hemos denunciado en La Laguna:

la ilegal sobreexplotación de nuestro acuífero, actividad que se vuelve criminal vistas sus consecuencias.

Por extraer más agua de la que deben, los productores agropecuarios que lo hacen, nos exponen a todos los laguneros a riesgos mayúsculos de contraer enfermedades crónicas como el cáncer.

La reacción de los voceros más recalcitrantes y violentos del sector lechero no se ha hecho esperar.

Se dicen víctimas, se pintan sorprendidos y demandan una solución dialogada.

Aquellos que nos han victimizado a la población entera durante décadas, aquellos que mantienen rehén a la salud de cientos de miles de personas, aquellos a los que nunca les ha temblado la voz para proferir amenazas contra sus críticos, los que nunca han dudado en exhibir su grosera fanfarronería intentan vestirse hoy con la tersa lana del cordero que lastimero se queja del lobo regulatorio de Conagua.

Pero mientras en público quieren dar lástima, tras bambalinas buscan desesperadamente rehacer la red de complicidades que durante años les ha dado tan buenos resultados.

Si usted me ha leído más de dos veces, sabrá que siempre he criticado la pasividad de la Comisión Nacional del Agua ante el problema de la sobreexplotación del acuífero pues, de seguir esta situación queda en entredicho la supervivencia de muchos laguneros y de nuestra comarca toda.

Tengo muchos años militando en organizaciones y coaliciones que se preocupan por el mal uso que unos pocos hacen de nuestra agua, un bien público propiedad de la nación, es decir, propiedad de todos nosotros. En todas estas agrupaciones, sin excepción, la inactividad de la Comisión Nacional del Agua ha sido vista como una de las causas centrales del grave predicamento en el que nos encontramos.

Hoy es deber y responsabilidad reconocer que la Comisión Nacional del Agua haya dado el primer paso para detener la marcha hacia el abismo al que nos llevan los productores agropecuarios que han primado su avaricia por encima de nobles consideraciones como la responsabilidad y el bienestar comunitario.

Demandamos los laguneros que no haya vuelta atrás. Que la cancelación de las explotaciones ilegales sea definitiva. Que se aplique la máxima pena a los infractores.

Los pasos que hayan de seguir, deben ser dados con la energía y la inflexibilidad que el caso amerita, acompañados por la actitud vigilante de la sociedad organizada.

Es la oportunidad –quizá la última- de corregir el rumbo y de asegurar la perdurabilidad de nuestra querida Comarca Lagunera.

fvaldes@nazasvivo.com

fvaldes@nazasvivo.com