Las lealtades de Marcelo
Martes, 19 Agosto, 2008
Uno no puede dejar de preguntarse quiénes lo están aconsejando. Florestán
El viernes pasado, Marcelo Ebrard provocó que los reporteros de la fuente que cubren sus actividades le preguntaran cinco veces si asistiría o no a la reunión del Consejo Nacional de Seguridad, convocada por el presidente Calderón para este jueves en Palacio Nacional.
Sus respuestas, en el intento de decir que sí pero sin hacer ruido en la casa de López Obrador, fueron en este tono: "No, lo que quiero decir es lo que dije". "No, no dije eso. Es una cosa curiosa, ustedes están diciendo cosas que no he dicho". "Ya dije en muchos foros que a una cumbre de seguridad sí iría". "No sé si no me expliqué". "Creo que le acabo de contestar claramente".
Esta confusión siguió a una serie de declaraciones encontradas del no al “sí iré”, pero a una reunión convocada en el Distrito Federal, mejor a una cumbre, o a un encuentro con todos los gobernadores o con la Conago para decir, ayer, luego de insinuar que iría al consejo pasado mañana en Palacio Nacional, que su asistencia dependía ahora de su encuentro, anoche, con el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y si coincidían sus agendas en la materia.
Total, que ya no sabe cómo decir que sí estará el jueves en la reunión del Consejo de Seguridad Pública Nacional.
Lo que también se desconoce es si todo esto es para evitar un choque con su mentor o para presentarse como la principal atracción del encuentro.
Y dentro de esto, ya habrá tiempo para comentar la declaración del mismo viernes a una pregunta sobre la influencia que ejerce sobre él López Obrador, a lo que respondió: “Yo sólo soy leal a mis electores", cuando es jefe de Gobierno del Distrito Federal y esa lealtad se la debe a todos, no sólo a lo suyos.
Ahí está parte de su confusión en el ejercicio de su gobierno, ahora faccioso, según su confesión.
Retales
1. COMPADRE. Ricardo Rocha ya se recupera, dejó terapia intensiva después del susto que le dio una arteria tapada que ya procedieron a desazolvarle con mucho éxito. ¡Ánimo! que son sólo cosas del corazón;
2. ARREBATO. Declara Andrés Manuel López Obrador que quienes gobiernan "son peores que el crimen organizado", lo que es producto de un arrebato que atenúa, queriéndolo o no, la acción de los narcotraficantes y sus sicarios, de los secuestradores. Es un error que por cargarle la mano a unos, se la levante a otros, en este caso al crimen organizado; y
3. ENSAYO. La toma de las instalaciones del PRD por el ala amlista del PRD no es otra cosa que un anuncio y ensayo de lo que viene para el Congreso en cuanto se comience a dictaminar en comisiones las iniciativas de reforma energética. Por lo demás, en el PRD, cada vez que parecen haber tocado fondo en su crisis, encuentran otro nivel más bajo, más profundo, peor.
Nos vemos mañana, pero en privado.
lopezdoriga@milenio.com


