Torreón, ciudad de arte y cultura

Martes, 5 Agosto, 2008

Ciertamente el artista trabaja para sí mismo, este es un principio universal de todo creador que, buscando plasmar sus visiones no atiende a otro impulso que al de su propia voluntad estética.

De acuerdo a datos del Sistema de Información Cultural, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el número promedio de habitantes por museo en nuestro país es de 91 mil.

En el D.F. existe un museo por cada 62 mil y aquí en Torreón tenemos la fortuna de que existe uno por cada 57 mil habitantes.

Según el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, la disponibilidad, el acceso y el uso de bienes culturales es un factor que influye en el rendimiento, la permanencia y el aprovechamiento escolar.

Junto a los museos, los teatros, las bibliotecas y las librerías también deben ser considerados en este grupo - es notable cómo en los últimos años en Torreón, aún y cuando éstos apenas se encuentran por encima de la media nacional -, en donde existe un teatro por cada 182 mil habitantes, una biblioteca por cada 14 mil habitantes y una librería por cada 71 mil, éstos han ido en aumento.

Nuestra ciudad está mostrando una tendencia creciente en este aspecto que sugiere que la cultura y el arte serán una de las vocaciones que la caracterizarán nacional e internacionalmente en el corto y mediano plazo y para muestra un botón.

Hace algunas décadas, la gestación de creadores en nuestra Comarca parecía estar en una fase de incubación y, si bien algunas decenas de éstos en los campos de la literatura, la pintura, la escultura, el teatro, el cine, la danza, la fotografía, la arquitectura o la música ya despuntaban, el arte parecía no detonar su producción y oferta a capacidad.

En los últimos años es notable cómo la Comarca ha ido transitando del tallerismo a la oferta plena de creadores profesionales y de sus obras y así, por ejemplo, a espacios institucionales establecidos como el Taller del Chanate, del Icocult o el Grupo de Danza El Mezquite del Centro de Iniciación Artística Pilar Rioja, o los Talleres de instituciones como el Teatro Isauro Martínez (TIM) y los de Museos y Centros Culturales y Artísticos municipales, estatales, universitarios y privados, se suman ahora otros espacios como La Casa del Artista Ana María Bringas de Martín, La Plaza del Arte o La Galería del TIM; espacios creados no solo para “tallerear” sino fundamentalmente para exhibir y ofertar la obra de nuestros artistas plásticos.

Ciertamente el artista trabaja para sí mismo, este es un principio universal de todo creador que, buscando plasmar sus visiones no atiende a otro impulso que al de su propia voluntad estética; sin embargo, el creador que pretende vivir de su arte, requiere y puede ofertarlo con honestidad y para ello necesita de espacios de promoción y venta como los que ahora parecen ir en aumento en nuestra comarca, con una visión empresarial especializada y experta.

Ésta, al parecer sutil, pero en realidad profunda diferencia, será el gran detonador de todo nuestro potencial creativo, por lo que no es descabellado, ni lejano, el ver a un Torreón, a una Laguna, que gracias a este despertar y a una cantidad abundante de recursos locales como canteras, metales, arcillas o sílice, podría en breve ser un Murano, una Venecia o una Florencia Mexicana, que nos distinga en el mundo de la plástica y, por lo que se refiere a otras ramas del arte, tampoco será extraño el ver que el talento local nutrirá en los próximos años a las instituciones artísticas existentes, formando escuelas y generando nuevos públicos que lo aprovecharán como una de las principales vocaciones empresariales para su nuevo siglo de vida.