Viernes de estreno: ‘Sobre mi cadáver’
Viernes, 1 Agosto, 2008
El verano es así y junto con las cintas grandes llegan también las películas chiquitas y este fin de semana se estrena Sobre mi cadáver (Over her dead body) y que representa el primer vehículo cinematográfico para tratar de convertir en estrella a Eva Longoria Parker. Por si ustedes se lo preguntan, sí estamos hablando de la Eva Longoria de la serie Esposas desesperadas pero quien a raíz de su matrimonio hace un año con el jugador de basquetbol de los Spurs de San Antonio, Texas, Tony Parker, incluyó el apellido de éste a su nombre artístico. Esta mujer, de ascendencia mexicana nacida muy cerca de nuestra frontera en Corpus Christi, Texas, es de las latinas que se ha logrado colar en el mundo de las estrellas gracias sobre todo a la televisión en donde se inició hace ocho años en Beverly Hills, 90210. Con 1.57 metros de estatura ha luchado por hacerse de un lugar en los medios tratando de no caer en los roles étnicos, pero sin duda su papel como Gabrielle en Esposas es el que le ha catapultado a la fama. En la cinta también aparecen: Paul Rudd (Ligeramente embarazada, Una noche en el museo) en el rol de Henry; como Ashley está Lake Bell, otra actriz que brinca de las series de TV (Boston Legal, Surface) a la pantalla y Jason Biggs (Mariado y mujer, American Pie) que se conforma con el rol muy menor de Dan.
Sobre mi cadáver se supone está dirigida por Jeff Lowell, quien hace su debut con esta cinta y adivinen qué… también viene de la televisión. Así que esto más que una película parece un programa de televisión en pantalla grande. La cinta intenta a todas luces parecer una comedia y cuenta la historia de Kate (Longoria) quien, además de ser la novia que va a contraer matrimonio, se ha encargado de organizar hasta el más mínimo de los detalles de la ceremonia y su correspondiente recepción, pero un accidente provoca que en lugar de ir de luna de miel, Kate vaya ‘al más allá, pero le cuesta aceptarlo y dado que es una mujer a la que le gusta controlar la situación, no escucha, digámoslo así, las instrucciones para seguir hacia el cielo o al… bueno, ustedes saben. Así que regresa como fantasma a la Tierra y lo único que intenta hacer es que nadie se meta con su ahora ex novio Henry (Rudd). Pero Chloe, la hermana de Henry, se ha auto encomendado precisamente la misión de que después de un año del accidente, su hermano rehaga su vida, así que de las 40 mil opciones que podría tener, elige llevarlo con la supuesta vidente Ashley (Bell) para que ella le convenza en dejar en el pasado su romance con Kate y dé inicio a una nueva relación. Si son perspicaces imaginarán que la tal vidente no es precisamente una médium muy convencional y que sin querer queriendo, se habría de enamorar de Henry. ¡Ah! pero no contaban con que Kate andaría husmeando por ahí y pondría de por medio todos sus fantasmales poderes para evitar que su casi marido ponga los ojos en ninguna otra mujer. ¿Una trama original? No mucho. Tampoco sentí durante la proyección que veía una verdadera película de cine. Pronóstico: No creo que le vaya a servir a Eva mucho en su carrera pues su personaje es odioso y no hay por tanto manera de que podamos sentir empatía o simpatía por ella. Su contrincante, Lake Bell, es uno de los desaciertos más graves en el ‘casting’ o selección del reparto para una película que haya visto en años y Rudd y Biggs apenas cumplen con sus personajes. Como cine, no vale nada, pero si lo que busca es huir del calor y pasar una tarde ‘palomera’, tampoco lo pasará mal.



