¿No que le valía güilson?

Viernes, 4 Julio, 2008

Me preocupa que el alcalde de León, Guanajuato, don Vicente Guerrero, haya dilapidado su capital político en una frase tan pobre como “¡Me vale güilson!” para responder a las injustas críticas que se le han desparramado sobre su chompeta desde que se supo que su cuerpo policiaco recurría a un modelo educativo sólo para trogloditas, con el fin de proporcionarse las herramientas suficientes para abrirse paso en un oficio tan difícil como menospreciado. Después de la enorme demostración de inventiva al promover un aparato de adiestramiento de la gendarmería donde la letra con sangre entra, el señor Guerrero, de pura cepa blanquiazul, nos sale con una declaración que parece un homenaje muy pobre a ese damo del Buen decir que es Emilio González Márquez, el góber piadoso de Jalisco, cuando afirmó categórica pero educadamente que “¡Chinguen a su madre los que me critican!”.

Ese me vale güilson no es para alguien de la talla intelectual de Mr. Warrior; le quedaba más bien a Jelipillo ahora que fue a Michoacán a recibir trato de Niño Fidencio de parte de Leonel Godoy, que andaba vuelto loco, sobre todo cuando detuvo un decisivo discurso agropecuario para despertar a la banda ahí presente con el fin de que entre guasa y risa, interpretara “Un puño de tierra”.

Qué onda con Calderón, ¿querrá parecerse tanto a Fox para que no pueda engañarnos?

Digo, me vale güilson es un terminajo desnutrido como para gente de la dudosa estatura moral de Carlos Hermosillo (el hombre que consiguió lo que parecía imposible: ser, al frente de la Conade, más gris que Nelson Vargas), ahora que gracias a sus buenos oficios consiguió que una admirable medallista olímpica en ciclismo, Belem Guerrero, se pasara a retirar de las competiciones olímpicas. Molinar Ahorcaditas lo va a contratar en el IMSS para que jubile a los jubilados.

Me vale güilson, apenas para Leonel Cota que, en su calidad de ex presidente del PRD, denuncia que, contra lo que había sostenido de 2006 para acá, sí hubo derrota y que se le debe achacar a las impertinencias de AMLO y su equipo. ¿Por qué se lo habrá guardado. Nos hubiéramos ahorrado el megaplantón, la polarización desatada y muchos embotellamientos, qué ojéis.

Pero sobre todo nos hubiera evitado las histerias de la chuchiza y de Santiago Creel que ahora parecen policías en el New’s Divine.

Ya el colmo fue que mi alcalde precioso de León reculó y suspendió su loca academia de tortura policial. Le aplicaron la güilson y ya no la cosa no le valió güilson. Para eso me gustaba...

jairo.calixto@milenio.com