José Luis Martínez S.El Santo OficioEn 1986, en una ciudad en escombros por los sismos del 85, hicieron su aparición los cartujos, en un principio un grupo de cinco amigos reporteros dispuestos a compartir información y ganarse unos pesos para el café de cada noche con una columna llamada “Picota”, firmada por El Santo Oficio, en el periódico Ovaciones. Las deserciones comenzaron muy pronto y cuando ese mismo año la columna comenzó a publicarse en la revista Diva, el monje ya estaba solo. Desde entonces ha sido un largo peregrinar por los periódicos Esto, El Sol de México, El Nacional y La Crónica de Hoy, la agencia informativa Notimex y las revistas Etcétera y Milenio Semanal, a donde llegó en el 2000 por invitación de Andrés Ruiz y Horacio Castellanos y en la cual permanece. Con fundados temores, hace ahora su primera incursión en el universo insólito de los blogs, en donde espera contar con la bendición de Dios y la complicidad de sus cinco queridos lectores.
Así sea
La chica del bicentenario
Queridos cinco lectores, el desmelenado cartujo se despide de ustedes por este año no con un ramillete de villancicos, como habría sido su deseo, sino con la melancolía invernal de Leticia Wiermann, la chica del calendario 2010 de la pía sociedad. El Señor esté con ustedes. Amén.















