"Tengo 32 años y hace 16 que vivo horas extra": Juan Pablo Escobar
Por más que ahora viva en Argentina, el hijo de Pablo Escobar señaló que no "abandonó" su país de origen. En cuanto a la situación política de Colombia, indicó: "Me interesa y preocupa lo que pasa allí como a cualquier colombiano".
Mar del Plata.- Juan Pablo Escobar, el hijo de quien fuera el líder del cartel de Medellín, Pablo Escobar, afirmó en entrevista con dpa que no le teme a quienes fueron los enemigos de su padre ahora que decidió dar la cara en el film "Pecados de mi padre", que se estrena hoy en el Festival de Mar del Plata.
"Los problemas con (el cartel de Cali) quedaron en el pasado. Muchos otros cientos de atentados nos han hecho durante la vida. No caímos en ninguno porque Dios así no lo quiso. Estamos haciendo lo mejor que podemos con esta historia", dijo Juan Pablo Escobar, de 32 años, quien vive en Buenos Aires bajo el nombre de Sebastián Marroquín, poco antes del estreno mundial del film en el marco del festival, al cual asistirá personalmente.
El documental "Pecados de mi padre", del argentino Nicolás Entel, es el film que logró reunir al hijo del "zar de la cocaína" Pablo Escobar, abatido en diciembre de 1993, con los hijos de dos de sus principales víctimas, los fundadores del movimiento Nuevo Liberalismo colombiano.
Uno de ellos era el candidato presidencial Luis Carlos Galán, quien era favorito para ganar las elecciones de 1990, y el otro Rodrigo Lara Bonilla, primera persona en denunciar públicamente a Escobar y ministro de Justicia del gobierno de Belisario Betancur. Ambos fueron asesinados por encargo del líder narco.
"Apostamos a reconstruir, no a destruir ni a generar más violencia. Confiamos en que la sociedad comprenderá que esto es un genuino y sincero mensaje de paz. Esa es la intención. La paz nos trasciende como personas, nos importa más que nuestra propia seguridad.
"Tengo 32 años y hace 16 años que vengo viviendo horas extras", señaló Marroquín, quien tenía 16 años cuando murió su padre y que actualmente está casado y trabaja como arquitecto en Buenos Aires.
De esta forma, el hijo varón de Escobar, quien emigró a Buenos Aires en 1995 por cuestiones de seguridad junto a su madre, María Isabel Santos, y su hermana, Manuela, parece estar ya definitivamente alejado de aquella frase que pronunció de adolescente en declaraciones a un telediario, apenas se enteró de la muerte de su padre: "Yo mismo voy a matar a todos esos hijos de puta y malparidos".
"El perdón es el comienzo de un proceso de liberación del ser humano. Mi esposa me ha marcado a lo largo de esta búsqueda que el odio nos ata al pasado, y al victimario también. Se perpetúa el dolor infinitamente y nos enfermamos de violencia. Yo no quiero estar ahí. El camino es la reconciliación y el perdón sin la pérdida de memoria", señaló Marroquín, por cuya cabeza los enemigos de su padre llegaron a ofrecer, en el pasado, cuatro millones de dólares.
En febrero de 2008, mientras rodaba la película de Nicolás Entel contando su historia, Marroquín escribió una carta pidiendo perdón en nombre de su padre a los hijos de Galán y Lara Bonilla.
El primero que accedió a reunirse con Marroquín fue Rodrigo Lara Restrepo, senador por el partido Cambio Radical, quien viajó para ello a Buenos Aires a los tres meses de recibir la misiva. En septiembre de 2008, Marroquín volvió a Colombia por primera vez desde su partida para pedirles perdón en nombre de su padre a los hijos de Galán, Juan Manuel -que es senador por el Partido Liberal- Carlos y Claudio. En la reunión también estuvo presente Rodrigo Lara Restrepo.
Marroquín confesó que al regresar a Colombia después de tantos años le revolvían el estómago "el miedo, la incertidumbre, la esperanza y la tristeza".
Fue una oportunidad no sólo de reconciliarse con su pasado y pedir perdón en el nombre de su padre, sino también para visitar por primera vez la tumba de su progenitor. "Fue rico volver a Colombia siendo un NN y poder caminar por las calles de Bogotá sin un solo escolta, sin chalecolindados. Vi mucho mejor a Colombia, me dieron ganas de seguir aportando lo mejor para el país", recordó Marroquín.
Por más que ahora viva en Argentina, el hijo de Pablo Escobar señaló que no "abandonó" su país de origen. En cuanto a la situación política de Colombia, indicó: "Me interesa y preocupa lo que pasa allí como a cualquier colombiano".
"Soy en extremo respetuoso del dolor de cada familia del país y del mundo que sufrió la violencia ejercida por mi padre. Policías, militares, políticos, periodistas, civiles de todas las edades la sufrieron", apuntó el hijo del "zar de la cocaína", quien en los años 80, a la cabeza del cartel de Medellín, ordenó cientos de asesinatos.
Sin embargo, Marroquín recordó asimismo el sufrimiento de su familia. "Mi familia recibió idéntica respuesta ante los actos de mi padre, la violencia la he sentido miles de veces desde niño".
"Había que ponerle freno a estos círculos de violencia que se repiten a diario en Colombia. Estas tres familias no difieren mucho del resto de familias colombianas, somos una pequeña muestra de lo que ocurre allí. Si nosotros pudimos superarlo, el país también puede", concluyó Marroquín.














