Su aportación a la cultura
Don Bernardo Garza Sada fue pilar para crear la institución de educación artística.
Monterrey, NL.- Uno de los legados en la cultura que deja don Bernardo Garza Sada es la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey, una de las instituciones de educación artística más importantes de México.
La fundación de la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey Carmen Romano de López Portillo se concibió en el año de 1976 durante el Festival de Música y Danza, con apoyo del entonces gobernador del estado, Alfonso Martínez Domínguez, el Gobierno Federal y la iniciativa privada, encabezada por don Bernardo Garza Sada.
Se entablaron pláticas con el Instituto Nacional de Bellas Artes hasta llegar al acuerdo de que Fonapas aportaría instrumentos, partituras y material sonoro, mientras que la iniciativa privada aportaría el inmueble y su acondicionamiento; y el INBA pagaría nóminas y establecería el sistema administrativo y los planes de estudios.
El 19 de septiembre de 1977 fue inaugurada la Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.
El edificio lo diseñó el arquitecto Pedro Gorozpe, y la construcción se llevó a cabo entre 1911 y 1913.
El terreno y el edificio fueron donados por don Isaac Garza, para ser la sede del Colegio del Sagrado Corazón de Jesús. Este colegio religioso operó ahí desde 1913 hasta 1964.
La ahora Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey sigue perteneciendo académica y administrativamente al Instituto Nacional de Bellas Artes y fue reforzada en septiembre de 2001 por el Gobierno del Estado de Nuevo León y la Organización Ballet, Música y Canto de Monterrey, AC.
Fundada en 1977, ocupa desde entonces el magnífico edificio localizado al pie del Cerro del Obispado con un alumnado que supera los 560 estudiantes y una planta de 120 maestros.
A través de los años ha dado muestras de su excelencia en el desempeño académico. Sus egresados actúan profesionalmente en nuestro país y el extranjero como músicos ejecutantes, cantantes, bailarines, coreógrafos y educadores.
Desde el año 2001 se inició por medio de un convenio interinstitucional bajo la directriz de un patronato, la restauración integral del, joya arquitectónica.
De su seno han surgido profesionales del arte que están triunfando en diversos puntos del país y en el extranjero.
Los objetivos iniciales de fomentar el desarrollo cultural de la comunidad regiomontana, así como el de formar artistas profesionales, han sido ampliamente satisfechos e incluso rebasados.










