Impresores de Jalisco, en resistencia vs paquete fiscal
Harán más protestas, incluso a escala nacional, para derogar la inclusión del comprobante fiscal digital para pagar impuestos.
Tal y como lo habían anunciado, un grupo de alrededor de 100 personas, entre dueños y empleados de decenas de imprentas de Jalisco, clausuró simbólicamente durante dos horas la oficina del Servicio de Administración Tributaria (SAT) de Guadalajara, lo que constituye la primera de muchas protestas que el gremio piensa realizar a escala nacional en contra de las modificaciones incluidas por el gobierno en el paquete fiscal de 2010, donde se contempla la desaparición de la figura de imprentas autorizadas para emitir facturas, pues desde el próximo año se utilizarán comprobantes fiscales digitales para el pago de impuestos.
Jesús Jiménez Magaña, representante de la unión de empresarios y trabajadores de las artes gráficas, dijo que la decisión de desaparecer el uso de facturas en papel no sólo dejará sin empleo a cerca de 240 mil mexicanos que laboran en 7,100 imprentas autorizadas por Hacienda para emitir estas facturas, pues entre 70 y 90 por ciento de sus ingresos dependen de ello, sino que fomentará la informalidad, elevará los costos y los tiempos de trámites para los contribuyentes y generará un oligopolio de doce grandes compañías que acapararán el proceso del comprobante fiscal digital.
Según dijo el empresario, a partir del año próximo la Secretaría de “Hacienda le va a vender un software a todos los contribuyentes para que puedan imprimir y puedan hacer sus facturas, cada contribuyente, y las vas a mandar de manera electrónica. Está muy bien, pero si tú o tu cliente quiere hacerla válida o hacerla fiscal, tiene que llamar” a un grupo de doce empresas “para validarla, y en ese momento es cuando te costará ocho pesos validarla”.
En otras palabras, dijo que el contribuyente ya no pagará alrededor de un peso por factura, sino ocho pesos para validar la factura digital.
Señaló que las autoridades están argumentando que con esta medida “las facturas van a salir gratis, sí, generarlas es gratis, pero poderlas hacer válidas cuesta ocho pesos, ahí es donde está que la población no está enterada, y ahí está el oligopolio, porque esas doce empresas son las que van a dar las autorizaciones o las validaciones de las facturas que se estén generando”.
Al preguntarle quiénes son esas doce compañías que se beneficiarán, dijo que hay muchas versiones que apuntan a las dos televisoras más grandes del país, a un banco filial de un grupo estadunidense, a la empresa de telefonía de mayor peso, entre otros, que utilizarían otros nombres para ello.
Agregó que “esas empresas no son impresores, ese tipo de información o de base de datos no la pueden tener los impresores comunes, son únicamente diez o doce empresas que son las que manejan siempre los dineros, que son los que aparte no pagan impuestos porque tienen acuerdos con la secretaría” de Hacienda.
Asimismo, dijo que si bien el sistema electrónico del SAT suele sufrir colapsos ahora atendiendo a 7,100 imprentas que pueden emitir facturas, la situación se complicará cuando tenga que atender los requerimientos de cinco millones de contribuyentes. Así, “están motivando que todo esto se vaya por un medio informal, que la gente no quiera facturar porque se les va a complicar y les va a costar más dinero. Están provocando que la gente empiece a querer comprar y vender sin factura”.
Recordó que con la disposición de desaparecer la figura de imprentas autorizadas por Hacienda, también podrían cerrar los 650 negocios en Jalisco que se dedican a esta actividad, dejando sin empleo a cuando menos quince mil personas.
Por ello, señaló dijo que esta unión está contactando a todos los 7,100 impresores que a escala nacional se verán afectados para que armen frentes de resistencia en otros estados, similar al que ayer se manifestó en las confluencias de las avenidas López Mateos y Américas durante dos horas, donde en algunos momentos bloquearon la vialidad, no para exigir que el gobierno conceda una prórroga a la medida, como ha pedido la Cámara Nacional de la Industria de Artes Gráfica (Canagraf), sino para exigir “un rotundo no a la aprobación de esta medida”.
Señaló que este grupo ya aglutina a entre 200 y 300 impresores de Jalisco, la mayoría de los cuales no integra la Canagraf, y entre los manifestantes se barajó la posibilidad de repetir esta protesta la próxima semana, esta vez en las oficinas del SAT en la avenida Lázaro Cárdenas.










