Vanesa tuvo a su hija en hospital “recomendado”

Sugiere que las mujeres confirmen la cédula profesional de los médicos.

Aun año 11 meses, Vanesa Edith Castillo Guzmán dijo que pensó que, por tratarse del hospital en que su abuela tuvo a sus hijos y que además es particular, tendría la seguridad total para el nacimiento de su hija Victoria Fernanda, pero no fue así.

En entrevista con MILENIO Televisión, Vanesa dijo que finalmente encontró justicia, porque recuperó a su hija.

Relató que no percibió situaciones extrañas, luego de que sus propios familiares le recomendaron atenderse en el Hospital Central de Oriente, ubicado en la colonia Valentín Gómez Farías, al que acudió mensualmente para las revisiones del embarazo.

Ahora recomendó a las mujeres embarazadas estar atentas, y de ser posible, constatar la cédula profesional de los médicos, además de exigir el derecho de ver al bebé al momento de su nacimiento y de asegurarse de que no salga del nosocomio.

De la persona que tuvo en su poder a Victoria Fernanda sólo sabe que es abogada y, aunque le agradeció el cuidado que le dio a su hija durante casi dos años, dijo que “esas no son formas de adquirir un bebé, por 15 o 17 mil pesos”, porque no se trata de una mercancía.

Sin embargo, en medio de la desgracia afirmó que en casi dos años su hija “estuvo en buenas manos, no en manos de maleantes”.

Recordó que el día del nacimiento pidió ver a Victoria Fernanda, porque la escuchó llorar, pero el seudomédico, Alfredo Ortiz, la sorprendió al afirmarle que su hija había muerto, que el cuerpo se incineró; no obstante, nunca le entregó los documentos o alguna prueba que acreditara su dicho.

En febrero pasado decidió acudir a la procuraduría capitalina tras recibir un correo electrónico de César Alejandro Mancera, hijo de Alfredo Ortiz —dueño del hospital—, quien le informó que su hija fue vendida a una familia.

Fue entonces cuando decidió regresar al nosocomio para hacer su propia investigación y preguntar por el paradero de su hija; los empleados y la enfermera coincidían en la referencia: “pregúntele a Alfredo Ortiz”.

Tras las indagatorias en las que resultaron involucrados el dueño Alfredo Ortiz y la enfermera María Guadalupe Castro, finalmente fue el lunes pasado cuando la PGJDF le confirmó como positivo los resultados de genética.

Vanesa insiste en el llamado a las mujeres para que estén “atentas” en el momento del nacimientos de sus hijos; por lo pronto, afirmó que tuvo “un día lleno de emociones” en el que finalmente pudo colocar a su hija una pulsera que le compró desde antes de nacer.

México/Redacción