México busca superatletas con genes de medallistas
Atletismo de fondo, boxeo, taekwondo y clavados serán las primeras disciplinas. España, Rusia y Lituania ya están desarrollando esta nueva técnica.
México quiere convertirse en una potencia deportiva con ayuda de la ciencia, sacando muestras de ADN de los pocos medallistas olímpicos y campeones mundiales que tiene para buscar sus genes en nuevas camadas de atletas o incluso entre alumnos de escuelas.
México tiene nombres famosos, como el seis veces campeón mundial de boxeo Julio César Chávez, el futbolista del Barcelona Rafael Márquez, la golfista número uno del mundo Lorena Ochoa o la ex velocista campeona mundial de 400 metros Ana Guevara, pero no destaca mundialmente en varias disciplinas a diferencia de otros países latinoamericanos.
Una muestra de ello fueron los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, donde México obtuvo tres medallas, frente a las 24 de Cuba, las 15 de Brasil y las seis de Argentina.

María del Rosario Espinoza, Medalla de Oro en Taekwondo, Pekín 2008. Foto: Especial
Ahora la idea del proyecto, que ya fue aprobado y será financiado por el gobierno mexicano, es revertir la situación obteniendo la secuencia genética de las leyendas del deporte mexicano, aunque aún no se define quiénes serán estudiados.
Una vez que se tengan los resultados, en 2010 comenzará la cruzada por los genes buscando primero entre promesas deportivas, para, luego, extenderla hasta otros lugares como escuelas.
“Vamos a ver a todas aquellas glorias nacionales históricas para hacer una secuenciación genética, es decir, ver qué genes de alto rendimiento tienen para buscarlos en las nuevas promesas”, dijo Héctor Martínez, subdirector de Atención Integral al Deportista en la estatal Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade).

Víctor Estrada, Medalla de Bronce en Taekwondo, Sidney 2000. Foto: Especial
Para ir sobre terreno seguro, el plan primero se enfocará en las disciplinas que son el fuerte de México, como el boxeo, los clavados, el atletismo de fondo y el taekwondo, aunque apunta en última instancia a todos los deportes.
La idea está siendo puesta en práctica en España, Rusia y Lituania.
En España la investigación apunta a aclarar a las personas para qué deporte tiene más talento genético. En Estados Unidos ocurre algo similar, donde la empresa Atlas Sports Genetics realiza análisis con los que se pueden predecir las capacidades deportivas naturales de los niños.

Fernando Platas, Medalla de Plata en clavados, Sidney 2000. Foto: Especial
Pero México sería el primer país latinoamericano en hacer una investigación de este tipo, según los impulsores del proyecto, en el que también participan el Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) y el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).
“Nos va a poner a la estatura de potencias deportivas que desde hace décadas, como los países del ex bloque socialista, ya lo han estado realizando”, dijo Daniel Aceves, medalla de plata en lucha grecorromana en los Juegos Olímpicos de 1984 y actual presidente de la Asociación de Olímpicos Mexicanos.
Las muestras de las secuencias determinarían para qué deportes un atleta está más predispuesto genéticamente y podría llegar más fácilmente a la excelencia.

Soraya Jiménez, Medalla de Oro en halterofilia, Sidney 2000. Foto: Especial
Sin embargo, hay preocupaciones de que los deportistas que no tienen la secuencia genética ideal sean discriminados. Los investigadores no tienen claro cómo actuar ante estas posibles situaciones, pero creen que los entrenadores involucrados deberían decidir qué hacer en cada caso particular.
“Habrá muchísimos conflictos”, reconoció Martínez.
Reclutando en las escuelas
El plan contempla que la secuencia genética sea publicada para que esté disponible para todas las personas e instituciones interesadas, porque el último paso del plan es buscar talento genético entre los niños en edad escolar.

Ana Guevara, Medalla de Plata en 400m planos femenil, Atenas 2004. Foto: Especial
“Esto ya tendría que ser bajo los propios medios de los padres o de las diferentes instituciones interesadas. Sería un orgullo darlo a conocer a nivel mundial para que cualquiera lo pueda usar”, dijo Martínez.
Por lo pronto, las autoridades mexicanas apenas están manteniendo reuniones y recopilando información. Aún no se ha hecho ni un solo estudio ni se han extraído muestras de sangre, que costarían unos mil pesos (77 dólares) cada una, según el doctor Santiago March, director de Investigación del Inmegen.
La idea ha comenzado a entusiasmar a varios deportistas mexicanos como Paola Espinoza y Carlos Mercenario, que se mostraron dispuestos a realizarse las pruebas genéticas correspondientes en un futuro cercano.










