Familia de Mittal compra la marca de lujo Escada
Pese a las dificultades en el último tiempo, Escada tiene el potencial de redefinir su lugar en el mundo de las marcas de lujo, y convertirse en un sinónimo de calidad exigente y elegancia.
Múnich, Alemania.- Megha Mittal, nuera del magnate acerero Lakshmi Mittal, y ahora fuerza motriz de la adquisición de Escada, anunció un largo compromiso con la marca, dijo hoy en Múnich el jefe del insolvente fabricante alemán de ropa femenina de lujo, Bruno Sälzer.
De esta manera, Escada confía en que la multimillonaria familia india Mittal le confiera un futuro brillante a la marca.
Tras una disputa de ofertantes que se prolongó semanas, el administrador de la insolvencia Christian Gerloff anunció anoche que firmó un contrato de compra y traspaso con un fideicomiso de la familia.
"En general evalúo esto como un éxito", comentó Gerloff. "La empresa está ahora sobre una buena base, económicamente sostenible". Sin embargo aún no se difundió cómo se resolverá el viejo endeudamiento.
Con la transacción, tanto la actividad comercial de Escada como los empleados y los derechos mundiales de marca serán traspasados a un fideicomiso de la familia Mittal.
El acuerdo también abarca la producción y la estructura de comercialización de la compañía que antaño fue el mayor productor alemán de moda de lujo para mujeres.
Los empleados de Escada reaccionaron con alegría y alivio. En la mañana de este viernes, en una asamblea de empleados se presentó Megha Mittal, de 33 años, junto a su esposo Aditya Mittal.
La ex banquera de Goldman Sachs, que antaño se dedicó a la banca de inversión, fue recibida con gran júbilo, dijo a DPA la jefa del consejo de Escada, Ursula Dreyer. "Fue un acto muy emotivo" en el que varios empleados derramaron lágrimas de alegría.
Megha Mittal señaló: "Pese a las dificultades en el último tiempo, Escada tiene el potencial de redefinir su lugar en el mundo de las marcas de lujo, y convertirse en un sinónimo de calidad exigente y elegancia".
Actualmente y a nivel mundial, Escada emplea a unos 2 mil 200 empleados, 450 de ellos en la sede de la compañía en Aschheim, cerca de Múnich.
Gerloff no quiso pronunciarse hoy sobre el precio de la transacción. Reportes periodísticos especularon con cifras cercanas a los 70 millones de euros (unos 104 millones de dólares).
Pese a que era una distinguida marca de moda, errores de gestión, pérdidas y caídas en la facturación llevaron a la compañía a presentar la declaración de insolvencia en agosto pasado.
Tras la venta aún falta hacer cosas para sanear la empresa, dijo Sälzer hoy expresamente. "Antes como ahora, tenemos que ser más eficientes", señaló y sugirió que se podrían cerrar más puestos de trabajo, hasta 10 por ciento de la plantilla.










