Fue construido sobre un terreno minado, revela la Subsecretaría del Sistema Penitenciario

Daño estructural en cárcel femenil de Santa Martha

Es necesario desalojarlo para reparar las fallas que presenta el edificio.

La funcionalidad del Centro Femenil de Readaptación Social de Santa Martha Acatitla apenas duró cinco años, la obra presenta daños estructurales que hacen necesario su desalojo para ser reparado.

El inmueble, cuyo costo fue de 323 millones de pesos tiene fracturas en las paredes, sobretodo en el edificio de gobierno, donde están ubicadas las oficinas centrales y los cubículos del personal técnico.

Fuentes de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario del Distrito Federal informaron que el estudio realizado en mecánica de suelo no previó que el reclusorio femenil, anunciado en 2004 como único en su tipo, fue construido en una zona de minas.

Explicaron que esto mismo derivó que a dos años de su inauguración tuviera una primera reparación cuando el Centro de Desarrollo Infantil (Cendi), donde acuden a clases los hijos de
las mujeres presas, se partió a la mitad.

“Esa parte de Iztapalapa es una zona de minas, el tipo de suelo no era el apropiado o en todo caso, el estudio en mecánica de suelo no estableció el riesgo para que lo tomaran en cuenta desde la cimentación de los edificios”, explicó el funcionario.

La construcción del penal femenil inició en la administración de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de Gobierno del Distrito Federal; Rosario Robles, como secretaria de Gobierno; Leonel Godoy como subsecretario de Gobierno y Jaime Álvarez
Ramos como director de
Reclusorios.

Sin embargo, después de un aplazamiento fue retomada la edificación en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien encomendó la obra a César Buenrostro como secretario de Obras y Jorge Arganis como director de Obras Públicas. La empresa ICA ganó la licitación.

Ante la urgente necesidad de reparar el inmueble existe el proyecto de trasladar a las internas a los anexos de los reclusorios varoniles Norte y
Oriente.

Sin embargo, la capacidad instalada de estos centros penitenciarios convertidos en
penales varoniles para personas que están próximas a cumplir su sentencia es de apenas 400 espacios cada uno.

Esto derivará en una sobrepoblación superior a ciento por ciento, pues hasta ayer había mil 770 mujeres privadas de su libertad en el penal de Santa Martha Acatitla.

“Antes de que el reclusorio ya no sea funcionable requerimos una reparación urgente, por eso existe el planteamiento de que sean trasladadas las mujeres a los anexos y convertirlos nuevamente en reclusorios femeniles,
pero si esto ocurre nos encontramos con un déficit de espacios y en consecuencia, sobrepoblación para las mujeres”, expuso el
funcionario.

La capacidad inicial del Centro Femenil de Santa Martha Acatitla era de mil 128 espacios, pero semanas después de su apertura fue ampliada con la colocación de más camastros a mil 632.

México • Leticia Fenández