Música hindú con sabor a México
A sus 34 años de edad, el músico capitalino partió a la India en 2001 para toca el sitar bajo la tutela de Pandit Shubhendra Rao, uno de los mejores sitaristas. Hoy dará un concierto, con su exótico instrumento, en el Paraninfo Enrique Díaz de León.
Hollving Argáez es el único maestro de sitar en México. El virtuosismo que demuestra en tan peculiar instrumento ha sido reconocido en todo el mundo. Es de los pocos extranjeros en el planeta y el único de nuestro país que ha tocado en los principales escenarios de India, donde ha ejecutado música clásica del lugar, como si su lugar de origen fuese este lejano sitio. El gusto por la música clásica de India, especialmente de la zona norte, proviene curiosamente de su traslado diario en la Ciudad de México, a la Escuela Nacional de Música de la UNAM.
“Yo vivía en el norte de la ciudad de México y tenía que trasladarme en el Metro hasta el sur para ir a la [Escuela] Nacional de Música, en el trayecto, en la estación Pino Suárez escuchaba música clásica de la India. Aún lo recuerdo. Ponían una grabación de un violinista hindú L. Shankar con Zakir Hussain en la tabla. Después en un café en el que tocaban música improvisada, escuché uno de los sonidos que aprecié en el Metro, me acerqué a preguntar al músico sobre el instrumento y de ahí comencé a estudiar la Tabla, un instrumento de percusión”, relata Hollving sobre la semilla que fue sembrada en él para llegar a ser ejecutante y representante de esta música llena de misticismo y devoción.
A pesar de ser reconocido mundialmente por su trabajo, Hollving nunca ha grabado piezas para distribuirlas comercialmente.
“La improvisación es algo de lo que me encanta de la música clásica del norte de la India llamada Hindustani ya que cada nota tiene su importancia, cada una tiene su jerarquía”, explica.
A sus 34 años de edad, el músico capitalino partió a la India en 2001 bajo la tutela de Pandit Shubhendra Rao, uno de los mejores sitaristas de su generación.
“Éramos tres alumnos oficiales, yo era el único extranjero bajo la tutela de mi maestro”, recuerda Holving de su estancia en aquél país.
Pero como todo viaje al extranjero, el impacto que generó en el músico mexicano fue grande. “Al principio fue un shock cultural por las notorias diferencias entre India y México. Después de siete años tuve otro shock cultural al darme cuenta de las similitudes esenciales entre ambas naciones.”
En el presente, Hollving Argáez (quien obtuvo su nombre desde el día que nació gracias a un curioso juego de palabras por parte de su abuela y sus padres), batalló por el consentimiento de su familia, principalmente de su madre que se preocupó por el porvenir de su hijo. “Al principio fue navegar contra corriente, desde que decidí estudiar música. No fue sino hasta que me fui a la India que mi madre comprendió que la música era mi vocación”, explica.
Argáez viene por primera vez a Guadalajara para dar un concierto hoy jueves en el Paraninfo Enrique Díaz de León, ubicado en la avenida Juárez 975, además de impartir un taller titulado: Apreciación, teoría y práctica de la música clásica del norte de India, en el Teatro Experimental de Jalisco, así, espera despertar e inducir el gusto por esta maravillosa música en los corazones de los tapatíos.
Guadalajara. Alejandro López Camacho










