Juan Alberto VázquezEl GángsterFundador de MILENIO Semanal, desde entonces se desempeña como reportero de la sección de Mil Cosas Más, QRR y El Ángel Exterminador en el diario y también en el programa Política Zero de Milenio Televisión. Es socio del restaurante Black Horse de la colonia Condesa del Distrito Federal, sitio en el cual se desempeña como dj jueves y/o sábados bajo el seudónimo de Papagato, personaje que prefiere los géneros soul, funk, indie, latin y acid jazz.
Amar a Cecilia es nuestra tarea
La santa Cecilia Toussaint, patrona del rock hecho en México, cumplió 51 años de edad abocada a cerrar ciclos: Al disco homenaje al compositor Jaime López se suman presentaciones con su vieja banda Arpía y la próxima edición de una caja con toda su discografía. En la siguiente entrevista se expande en estos y otros temas
-Primero fue Consuelito y ahora es López, el homenajeado.
Fue un proyecto que me gustó muchísimo. Hice el disco homenaje a Consuelo Velázquez pues tuve la suerte de conocerla, nos hicimos muy amigas, nos queríamos mucho y en algún momento de nuestra relación me dijo: “estaría lindo que grabaras mi material”. Yo encantada, pero le dije: “me gustaría que tú me enseñes las canciones, no las quiero aprender de ningún interprete”. Y me fui muchas tardes a su casa. Ella en su piano, divina, si la ponías ahí, ya no se paraba, y yo asimilando sus canciones.
- Muchos pagarían por ver ese documental.
Era demasiado íntimo, porque aparte platicábamos, mucho, fue inolvidable. Yo ya tenía esa deformación con Jaime López y Pepe Elorza, que además son mis amigos y siempre me ayudaron a montar las canciones. De ahí me surgió la sensación de que tenía que hacerle un homenaje a la gente que me ha acompañado en esta ruta. El año pasado se me ocurrió hacer una celebración que fuera como cerrar un círculo. No es que ya no vaya a trabajar pero decidí hacer varios conciertos, tratando de tocar los diferentes proyectos que he tenido, y mostrando una línea de tiempo de lo que fue Cecilia Toussaint.
- ¿Qué rescatas así de inmediato?
Una profunda satisfacción. Haciendo la revisión del material, me di cuenta de que si me siento orgullosa de cada cosa que he hecho pues he dado lo mejor con absoluta entrega y compromiso. Cada uno de mis discos y proyectos en la vida han sido así. Me quedo con eso y con la profunda certeza de que he hecho lo que he querido.
- ¿Siempre fue así todo tan terso?
Por supuesto que hay momentos en que no salen las cosas como uno quisiera y de pronto dices, “¡chin!, ya no me está yendo bien, ¿quién sabe? a lo mejor ya me tengo qué retirar”. Esas cosas pasan por la cabeza, pero luego te paras por un escenario y la gente responde como responde… Por otro lado, mi instrumento, mi voz, es mi pasión, es lo que soy, entonces no puedo claudicar con eso porque sería claudicar a mi misma.
- Cuando eras la niña, la joven Cecilia, ¿en esto te querías convertir?
Nunca he pensado en lo que me quiero convertir; me voy convirtiendo y voy asumiendo y voy amando o desechando lo que no me gusta, pero nunca he tenido un plan a largo plazo. A lo mejor ahorita que te lo digo me acordé de cuando era niña, jugando frente al espejo con un cepillo como micrófono. O sea si sabía que iba a cantar, y por supuesto soñaba con que me ovacionaban, pero la verdad es que tampoco me comencé a dedicar a esto para los aplausos. Siempre fui muy tímida y el escenario era el espacio en el que sentían menos miedo.
- ¿Ha cambiado algo? ¿Afuera del escenario cómo eres?
Sigo siendo una persona tímida. Soy muy de estar en mi casa, no voy a fiestas, ni a eventos o cócteles. Incluso de joven si me daban la opción de ir a un reventón o quedarme en mi casa con mi papá a ver el box, elegía esto último.
- Cantantes de tu generación Jaime López, Maru Enríquez, tú misma, parece que le sacaban la vuelta a la fama.
Era más la necesidad de decir y hacer. Sacar adelante una cualidad o una parte activa con la que uno nació y cumplir con esa responsabilidad. Más allá del “yo quiero ser rock star”.
- Condición, la de rock star, que tiene sus inconvenientes.
Porque además no hay fama que dure cien años ni cuerpo que la aguante. La necesidad tiene qué partir de otro lado, porque si no puede ser muy frustrante. Y bueno yo conozco mucha gente que ese ha sido su objetivo y ha sufrido mucho, porque su necesidad no es desde adentro y entonces no hay como sostenerte ni cómo aguantar. Mientras más alto estés, o creas estar, peor es la caída.
- ¿Te gustó el desarrollo que tuvo la música popular en México de los ochenta a la fecha?
Me gusta que este país es absolutamente musical, cualquier gente te canta, cualquiera te chifla, todo mundo tiene una musicalidad neta. El tipo que me vende el pescado en el super es un tipo que cada que llego está cantando y lo hace fantástico. Ha habido generaciones muy creativas y productivas pero desgraciadamente no se ha conocido todo ese trabajo. En el caso de los movimientos de rock, si han estado marcados por la radio, y no para que existan, sino para que se den a conocer.
- El ser mujer en su momento, ¿te ayudo o perjudicó?
A todo mundo nos costó lo mismo. Yo que he estado al lado de Jaime López, de Pepe Elorza, con mis tres hermanos hombres, todos músicos, ahora veo que a todos nos costó luchar parejo. Lo que de pronto a mí me afectó fue el ser guapa, ser atractiva y bueno, al menos eso me decía la gente, yo no me sentía tanto. Pero eso me generaba poca credibilidad, no se por qué.
- Además salías en la tele…
Bueno claro, cuando estaba grabando el disco Arpía, al mismo tiempo estaba desarrollando una carrera como actriz, entonces haciendo teatro, pero también telenovelas que para mi era otro medio laboral, punto. Y eso me hacía mucho ruido. En la arena de luchas de Tlalnepantla en un concierto de El TRI, de pronto aparecía como telonera la chava bonita que salía en la telenovela de la tarde y me veían como a esta qué le pasa. Y de donde recibía más agresiones era de mujeres, curiosamente.
- ¿Qué trabajo de hombre no harías?
Mmmmm, (la cantante reflexiona algunos segundos). Electricista, es algo que me da miedo.
- Si ahorita en buena onda sacara cinco mil pesos… ¡perdón!, dólares y te los regalara, ¿a dónde tomas un avión?
Si fueran cinco mil pesos iría a las Barrancas del Cobre, Chihuahua. Me gustan mucho los trenes, soy una apasionada. Y le traigo muchas ganas a ese viaje. Pero si fueran dólares, iría a Austria o al norte de España.
- Pues de una vez te podrías encaminar a la Ruta de Santiago.
Fíjate que hace dos años en mi cumpleaños yo tenía ganas de hacer la Ruta del Patrón Santiago. Pero bueno, primero no tenía lana, y segundo creo que te tienes que preparar a conciencia porque las caminatas son muy largas. Pero, de verdad, no me quiero morir sin hacer ese viaje.
En fechas próximas Cecilia Toussaint dará una serie de presentaciones con Arpia y en febrero del 2010 se presentará la caja con toda su discografía.










