“Solapan la prostitución infantil en DF”
La propia autoridad promueve la impunidad con la que operan alrededor de 9 mil giros negros donde se explota a este sector.
México.- En estos momentos, alrededor de 300 niñas menores de edad, traídas con engaños y robadas de los estados de Oaxaca, Puebla y Tlaxcala estarían siendo prostituidas en diferentes puntos de la capital del país; “de seis de la tarde a seis de la mañana, ese número se dobla”, principalmente en la calle San Pablo, por el rumbo de La Merced.
La denuncia la hace el coordinador de Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer Elisa Martínez AC, Jaime Montejo, quien acusa que las bandas de tratantes de mujeres es solapada por la impunidad que promueven las propias autoridades.
Ese número es mínimo y es real. De acuerdo con cifras de la delegación Cuauhtémoc, en ésta estarían funcionando casi 9 mil giros negros; “según nuestros cálculos, en cada uno de éstos laboran diez mujeres en el trabajo sexual y, de todas éstas, un número importante lo integran menores de edad y mujeres extranjeras”, señala.
Recomendación, sin efecto
Montejo se sorprende que a la recomendación 14/2009, emitida hace cuatro meses por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, apenas se le haya dado cumplimiento parcial en días pasados en un operativo realizado en la colonia Buenavista, en la delegación Cuauhtémoc.
En la acción no se capturó a alguno de los verdaderos representantes que controlan a esas pequeñas en la prostitución.
“Es extraño que sólo hayan encontrado a menores de edad y dueños de hoteles y ningún representante de la zona”, afirma.
Montejo explica que “con la actual crisis económica están trayendo a más menores de edad a las diferentes zonas”. Las autoridades están involucradas en ello, reitera.
Puntos críticos
Para que el operativo de la colonia Buenavista no se quede ahí, “y sólo veamos la extinción de dominio en cinco hoteles”, el representante de la brigada no gubernamental da a conocer los puntos donde las autoridades, “si quisieran”, podrían rescatar a más menores de edad.
En la propia colonia Buenavista y en San Pablo, en la Merced; además de Tlalpan, en hoteles de la colonia Postal Mexicana; en Sullivan, Cabeza de Juárez, Santa María la Ribera, Tabacalera, Guerrero y San Rafael, así como en las estaciones del Metro Pantitlán, Tacubaya, Chabacano y Observatorio y en las centrales camioneras Norte, Sur y Oriente.
Esa prostitución infantil se ejerce en la mayor parte de los hoteles del rumbo; “se tendría que cerrar prácticamente 30 por ciento de los hoteles de paso”, manifestó.
Pero hay dos inmuebles donde Jaime Montejo centra su atención: Las Cruces, en San Pablo, y Liverpool, en Circunvalación. “Ambos son clausurados y, en cuestión de horas, vuelven”, abunda. Y es que los juicios están amañados, “de ahí la impunidad”, dice.
Frente a la autoridad
Esto ocurre también frente a la autoridad. En los alrededores de las delegaciones Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc y ante las oficinas que la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal tiene cerca del edificio delegacional en Venustiano Carranza.
La impunidad crece cuando la autoridad no actúa de manera rápida. Montejo pone como ejemplo la tardanza en aceptar la recomendación 14/2009 de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal; “y eso a cuentagotas”, y también el solapamiento de las autoridades federales.
Además señala que el Instituto Nacional de Migración y la propia Procuraduría General de la República favorecen la existencia de rutas de prostitución.
Acusó que “Cuando el actual delegado en Cuauhtémoc, Agustín Torres, fue funcionario de Mercados firmó permisos con los que un grupo dirigido por la licenciada Margarita García promovía la prostitución en la demarcación”.
García, de acuerdo con Montejo, está involucrada en el control de la prostitución infantil en Buenavista, junto con La Willy, líder de travestis, acota.










