Muertos perdieron imán
Protección Civil reportó alrededor de 300 mil visitantes menos que en 2008 .
Guadalajara.- La tumba de Blanca Vera Hernández es quizá una de las más adornadas del Panteón de Zapopan: papel picado, calaveritas de azúcar, muchas flores de colores e imágenes de Cristo y de las vírgenes de Guadalupe y de los Dolores. De esta última “porque cuando ella falleció así se vistió”, recordó su abuela, María de Jesús Gómez Guzmán. Cada año la familia completa acude en estas fechas a recordarla, como lo hacen miles de tapatíos que abarrotan los cementeros de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) para visitar a su gente.
Ayer no fue la excepción, pero quizá el espíritu de la soledad rondó los cementerios. O quizá fue el del miedo a la influenza y el dengue. O todo junto. Pero el hecho es que este año en que hay tres epidemias en Jalisco y hubo puente no oficial para el Día de Muertos se percibió una menor afluencia que en otros.
“Yo sí veo menos gentes, antes, a esta hora [alrededor de las 11:00 am] estaba ya llenísimo […] Pues quizá lo toman como vacaciones o ya se está perdiendo la tradición”, opinó María de Jesús, quien, junto con toda su familia, permanecen con Blanca todo el día. Le gustaba el futbol y le iba al América, disfrutaba de bailar, se reía “con unas carcajadotas” y se iba a casar. Murió hace siete años, en febrero 2003, cuando tenía apenas 19 años, recordó entre lágrimas su abuela.
Según datos de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, ayer se registraron poco más de un millón de visitantes a los panteones de Jalisco: 505 mil en la ZMG y 550 mil en el resto del estado. Esta cifra representa una baja de afluencia de cerca de 300 mil visitantes en relación con el año pasado, según la misma dependencia.
Fernando Dessavre, director de Servicio Municipales de Guadalajara, informó que durante tres días, del sábado al lunes, cerca de medio millón de personas visitaron los panteones del municipio. Sólo en el panteón Guadalajara se contabilizó una afluencia de ocho mil visitantes por hora.
Por su parte, la Dirección de Cementerios de Zapopan reportó la visita de más de 83 mil personas a sus panteones hasta ayer por la tarde y 38 mil el domingo, mientras que la Dirección de Servicio Municipales de Tlaquepaque registró 50 mil visitantes.
Pero no sólo el asueto marcó este año el Día de Muertos, las epidemias de influenza A-H1N1 y estacional, así como de dengue también dieron un toque especial al festejo: al ingreso de los panteones de instalaron filtros sanitarios, donde se ofreció gel antibacterial y agua con cloro. Además, en cementerios como el de la cabecera municipal de Zapopan, se entregó cal para poner alrededor de las tumbas y en los floreros.
Las autoridades de los municipios informaron que previo al festejo descacharrizaron y nebulizaron los camposantos y se puso abate en el agua para las flores.
El resto de la jornada fue normal: los rezos y los llantos se mezclaron con el festejo, la música a ritmo de banda o mariachi, y los antojitos, en un día caluroso dedicado especialmente a los difuntos.










