Retira ONU apoyo a ejército congoleño tras asesinato de 62 civiles
En septiembre pasado, un investigador de la ONU denunció que el ejército congoleño había asesinado a refugiados y violado a mujeres en el campamento de Shalio en Kivu Norte.
Bruselas.- La Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo retiró su apoyo al ejército de ese país africano tras acusar a los soldados de asesinar de manera deliberada a 62 civiles entre mayo y septiembre pasados.
Alain Le Roy, jefe de la MONUC, aseguró tener información de que el ejército "claramente había disparado sus armas" contra los civiles en el este de la República Democrática del Congo (ex Zaire), según reportes radiales procedentes de Kinshasha, capital de ese país.
"Hemos decidido que MONUC suspenda inmediatamente su apoyo logístico y operativo a las unidades del ejército congoleño implicadas en estos asesinatos", dijo Le Roy a Radio Okapi, radiodifusora que tiene el apoyo de las Naciones Unidas (ONU).
Tras un recorrido por la región, Le Roy precisó que los asesinatos ocurrieron alrededor de la aldea de Lukweti, a unos 100 kilómetros al noroeste de Goma, la capital de la provincia de Kivu Norte.
La misión de la ONU ha brindado apoyo operativo a las fuerzas del presidente Joseph Kabila contra los rebeldes hutus ruandeses de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda, pese a las protestas de grupos de derechos humanos sobre los abusos de los soldados.
Activistas de derechos humanos han denunciado en repetidas ocasiones que civiles hutus están siendo asesinados por el ejército congoleño en el oriente de la RDC y han acusado a la ONU de no hacer algo para impedir los asesinatos.
Grupos de derechos humanos calculan que más de mil civiles han sido asesinados, más de siete mil mujeres y niñas violadas por rebeldes y soldados y más de 90 mil personas obligadas a dejar sus casas desde que la RDC lanzó en enero pasado una ofensiva en el oriente del país.
En septiembre pasado, un investigador de la ONU denunció que el ejército congoleño había asesinado a refugiados y violado a mujeres en el campamento de Shalio en Kivu Norte.
Los rebeldes hutus huyeron hacia el área en 1994 después de ser acusados de tomar parte en el genocidio de Ruanda y de haber estado peleando desde entonces contra la población local tutsi y contra las tropas del gobierno.










