Calaveras 2009
Apenas iban llegando gustosos con su hueso en mano y los políticos fueron fulminados por la Catrina, quien les dio huesos a llenar, pero en el panteón, lugar donde estos funcionarios lloran su desgracia y se reclaman unos a otros de haber caído en las garras de la huesuda.
Rodrigo Medina
La muerte lo sorprendió
cuando armaba el Gabinete,
la lección tarde aprendió
con tanto nombre al garete.
Vente conmigo, güerito,
dijo melosa la muerte,
necesito un muchachito
con cara de buena gente.
En el panteón de Dolores
Rodrigo llora su suerte,
lo acompañan los clamores
de todo su Gabinete.
Javier Treviño

Era un secretario noble
que a todos los atendía,
la pelona que es muy doble,
zorruna le llegó un día.
Treviño venga conmigo
en el panteón tengo hueso,
usted será un buen amigo
para rebanar el queso.
Don Javier Cemex extraña,
crió fama en el extranjero,
no aprendió ninguna maña
y hoy llora en el agujero.
Jesús Zacarías Villarreal

Llegó a repetir al puesto,
tiene un padrino muy fuerte,
es un funcionario impuesto
para invocar a la muerte.
La influenza llegó muy dura
tumbando cañas y gente,
la muerte estaba segura
que el médico era exigente.
Con una brigada intensa,
Zacarías iba confiado,
quiso combatir la influenza
y acabó crucificado.
Alejandro Garza y Garza

Un escalón le faltaba
llegó a ser procurador,
apenas el mes frisaba
con su hueso encantador.
Señor Garza, le llamaron,
para usted tengo un recado:
una bomba le dejaron,
debe estar muy aguzado.
Agentes ministeriales
a la pelona ayudaron,
también dos o tres fiscales
en la carroza lo echaron.
José Antonio González Treviño

Por andar de trapecista
de la silla se cayó
y la muerte siempre lista
al pozo se lo llevó.
En el panteón triste llora,
quedó sin secretaría,
el triste tigre implora
volver a la Rectoría.
Jesús Áncer Rodríguez

Áncer cayó para arriba
por ser un buen secretario
con mucho verbo y saliva
hasta escribió un poemario.
Envidiosa la huesuda,
al rector de pronto llama:
No quiero ser testaruda
la verdad, ¡quiero tu flama!
La flama de la verdad
arde sola en Rectoría
la muerte y su nimiedad
perdieron la tutoría.
Ivonne Álvarez

La alcaldesa llegó fuerte
muy sonriente y amigable,
no contaba con la muerte
que hace todo desechable.
Ivonne estaba segura
de su popular carisma,
pero la huesuda es dura
y felpó de un aneurisma.
Fernando Larrazabal

Larrazábal llegó rudo,
empezó con los de Tránsito,
al corrupto dejó mudo
encontró mucho parásito.
Los mordelones molestos
se amafiaron con la muerte,
se acabaron los honestos
también se acabó su suerte.
Larry llora en ultratumba
la traición de los ladrones,
la muerte baila una rumba
junto con los mordelones.
Carlos de la Fuente

La caja encontró vacía
tuvo que pedir prestado,
se quedó en la quinta chía
por un alcalde achefado.
La muerte apareció presta
con cheque en blanco en la mano,
si usted me ve tan honesta,
es porque ayudo al humano.
Llora Carlos de la Fuente
su desgracia tan atroz,
la creyó gente decente,
lo mandó a freír arroz.
Héctor Gutiérrez

Diputados controlaba
don Héctor en el Congreso,
rolas bajitas mandaba
queriendo partir el queso.
La fracción del PAN molesta,
porque no les daba juego,
la chiquillada bien puesta
con Gutiérrez y su ego.
La muerte con ley llegó
con el tricolor en lista,
a la tribuna subió
y de un golpe le dio pista.
Mauricio Fernández

Muy bravo y muy respondón
era siempre su costumbre,
muy norteño y bravucón
con los fierros en la lumbre.
La muerte envidia sintió
de aquel alcalde tan rudo,
a Mauricio consintió
porque era muy testarudo.
Socios se volvieron ambos
con el cartucho cortado,
en San Pedro varios rambos
a la escoria han rebanado.
Carlos Jáuregui

Con tanto sobrino transa
el tío se quedó pobre,
en seguridad no avanza,
llegó a enseñarnos el cobre.
La muerte se lo llevó
con apoyos militares,
Carlos Jáuregui felpó,
dejó puros muladares.
Clara Luz Flores
Con esa mujer tan clara
llegó presta la huesuda,
dicen que usted no declara
porque es dama muy sesuda.
La alcaldesa de Escobedo
controló muy bien su asombro,
no creas que tengo miedo
primero barro el escombro.
La calaca no perdona
que le falten al respeto,
en la tumba ya sazona
a Clara y a su esqueleto.










