Gobierno de unidad, “a más tardar el 5 de noviembre”

Será el Congreso Nacional el que decidirá la restitución o no del mandatario depuesto, para lo cual aún no hay una fecha definida.

El gobierno de unidad que deben consensuar el presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y el de facto, Roberto Micheletti, debe entrar en funciones “a más tardar el 5 de noviembre”, según el acuerdo suscrito ayer por las delegaciones de ambos. El calendario de cumplimiento de los puntos pactados en el Acuerdo de Tegucigalpa-San José-Diálogo Guayamuras (nombre de Honduras antes de la llegada de los españoles) establece esa fecha como la tope para la “conformación e instalación del gobierno de unidad y reconciliación nacional”, según el documento.

Dicho gobierno seguirá presidido por Micheletti hasta que el Congreso Nacional no vote la restitución de Zelaya, para lo que aún no se definió fecha. Actualmente en receso hasta después de las elecciones —previstas para el 28 de noviembre—, todavía se desconoce cuándo se reunirá el Congreso.

Antes de eso, el próximo lunes, debe estar conformada la Comisión de Verificación del cumplimiento del convenio, que estará conformada por “dos miembros de la comunidad internacional y dos miembros de la comunidad nacional (...) escogidos uno por cada una de las partes”, es decir, uno por la de Zelaya y el otro por la de Micheletti.

Sin embargo, la Comisión de la Verdad, que “con el fin de esclarecer los hechos ocurridos antes y después del 28 de junio de 2009” (cuando se derrocó a Zelaya) deberá identificar “los actos que condujeron a la situación actual”, no deberá estar conformado hasta “el primer semestre de 2010”, señala escuetamente el acuerdo. La otra fecha marcada en este calendario es la del 27 de enero, que ya está establecida en la Constitución como la del traspaso de gobierno al presidente surgido de las elecciones del próximo 29 de noviembre.

Otros puntos del acuerdo son que el Parlamento decida la restitución o no de Zelaya, la renuncia a una Asamblea Constituyente y a la amnistía política, respaldo a las elecciones, traspaso de las Fuerzas Armadas y la Policía al Tribunal Electoral, y la normalización de las relaciones de Honduras con la comunidad internacional.

El acuerdo entre las delegaciones del gobierno de facto de Roberto Micheletti y del mandatario depuesto Manuel Zelaya, que prevé la restitución de éste previo aval del Congreso, entró en vigor este viernes, poniendo punto final a una crisis política de cuatro meses. “Para efectos internos, el Acuerdo tiene plena vigencia a partir de su firma. Para efectos protocolarios y ceremoniales, se llevará a cabo un acto público de suscripción el día 2 de noviembre”, reza el documento.

No obstante, el abogado Armando Aguilar, de la comisión negociadora de Micheletti, precisó que “no tendría sentido que el Congreso se viniera a pronunciar después del 29 de noviembre”, fecha anunciada para los comicios. Después de semanas de arduas negociaciones, la delegación enviada el miércoles por la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, encabezada por su responsable para América Latina, Thomas Shannon, consiguió acercar unas posiciones que parecían irreconciliables.

El presidente de facto aceptó la noche del jueves el punto principal del acuerdo, la restitución de Zelaya, previo consentimiento del Congreso, desbloqueando la crisis.

Claves

Zelaya advierte

Zelaya dijo a Radio Globo de Tegucigalpa que sería “una tragedia” y “un error muy lamentable” que el Congreso no lo restituyera, aunque indicó que no cree “que esto se dé”.

Micheletti aseguró a la CNN que teme que si Zelaya vuelve a la presidencia iniciará una campaña de “persecución política”. El gobierno de facto espera que las presiones internacionales aflojen con el acuerdo.

El embajador estadunidense en Tegucigalpa, Hugo Llorens, anunció ayer que, dado el acuerdo, el próximo lunes se reanudará el trámite de visados para hondureños, suspendido desde hace más de dos meses.

México celebra la solución

México celebró ayer el acuerdo alcanzado la noche del jueves para solucionar la crisis política en Honduras y expresó su deseo de que los términos del pacto “se pongan en práctica a la brevedad”. “Este acuerdo, alcanzado a través del diálogo entre los hondureños, constituye un avance significativo para la solución del conflicto político que vive ese país hermano”, expresó la Secretaría de Relaciones Exteriores de México en un comunicado. El gobierno mexicano respaldó desde el primer momento al presidente destituido, Manuel Zelaya, y formó parte de dos comisiones de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) que viajaron a Honduras para buscar una salida a la crisis. Para el gobierno mexicano, el acuerdo “pone de manifiesto la voluntad política de preservar y consolidar los avances democráticos y el Estado de Derecho en Honduras y en América Latina”. El gobierno mexicano indicó que “continuará acompañando al pueblo hondureño en el proceso de solución de la crisis surgida el pasado 28 de junio” y reconoció los esfuerzos de “quienes han venido contribuyendo para que hoy sea posible avizorar un retorno al orden constitucional y democrático”. (Ciudad de México/DPA)

Tegucigalpa/Agencias