Rinden homenaje al padre liberado
Fieles y amigos agradecen que el sacerdote José Luis de Maria y Campos López dejó la cárcel
León, Gto El templo de Crucitas en el barrio del Coecillo fue el recinto en el que le rindieron un homenaje al sacerdote José Luis de Maria y Campos López.
Ahí se congregaron sus amigos y conocidos más allegados para dar gracias por su liberación luego de que estuvo preso por 4 años y medio.
El padre fue sentenciado a purgar una condena de 6 años por el delito de corrupción de menores luego de que se encontraron pruebas suficientes para encarcelarlo por haber abusado sexualmente de cuatro niños en la colonia Santa María de Cementos.
La misa inició a las 7:00 de la noche, misma a la que acudieron familiares y vecinos de la colonia Santa María de Cementos.
Durante la ceremonia el padre que la encabezó manifestó su completo respaldo al padre José Luis.
Incluso pidió que unieran sus oraciones para dar fortaleza al sacerdote que pasó cuatro años y medio de su vida en la cárcel.
En el transcurso de la misma cantaron el Ave María, rezó el padre nuestro, dio la paz y fue en el momento de la comunión cuando los asistentes se fueron sobre los medios de comunicación presentes para impedir que pudieran obtener imágenes.
Un grupo de mujeres y hombres se acercaron a fotógrafos y camarógrafos para tapar su toma e impedir que se acercaran al padre José Luis de Maria y Campos López.
En ese instante se rompió la tranquilidad de la misa, algunos presentes estaban más preocupados por empujar a los representantes de los medios de comunicación, que por acompañar a su siervo.
El resto de la misa transcurrió en calma, ya que los reporteros decidieron mostraron paciencia y calma.
Al final el padre que ofició la ceremonia dijo a los presentes que no se les hiciera raro que al día siguiente los medios de comunicación plasmaran lo que a su conveniencia satisficiera.
Así y con un aplauso al padre José Luis, terminó la misa.
La gente comenzó a acercarse al sacerdote, lo saludó, abrazó y le dio muestras de aliento, todo mundo quería estar cerca de él.
El padre respondía con una sonrisa a las muestras de afecto.
Sin embargo los ánimos se caldearon de nueva cuenta cuando algunos seguidores del padre se dieron cuenta de que los reporteros seguían ahí.
-“¡Vayánse de aquí, no ven que ya le han hecho mucho daño!”, se escuchaban los gritos.
“¡Salgan a ustedes nadie los invitó, esta es una ceremonia de familiares!”, dijo una señora.
“¡Ya no hagan espectáculo, fuera de aquí, tengan respeto por el recinto!”, exclamaban otros.
“No les digan nada, déjenlos hacer su trabajo y que vean las muestras de apoyo que tiene el padre”, dijo una de las mujeres que más serenidad mostraron.
“El padre José Luis decidió acudir a misa para dar gracias y eso es todo”, señaló el padre que ofreció la misa.
Al final se le brindó una porra y fue encerrado en la oficina del templo.










