32 mil pesos por un día de hospitalización

Parecía un fin de semana normal. El viernes por la mañana un familiar muy cercano salió a la Ciudad de Pachuca, Hidalgo, a la presentación de un libro. Transcurría la mañana tranquila pero al arreciar el calor el grupo se detuvo en una tienda Oxxo a unos pocos kilómetros del destino del viaje. Tomaron refrescos muy fríos para contrarrestar el caluroso clima.
Mi familiar, que era el conductor del auto, empezó a sentir un malestar, un dolor intenso en la espalda, acompañado de nauseas, vómito y sudoración profusa. Detuvo el auto. Preguntaron dónde había un consultorio médico y les indicaron que unos metros más adelante podían atenderlo.
Diagnóstico: dolor muscular. El médico que atendió el caso inyectó un sedante al paciente y le recomendó reposo.
Sin embargo el malestar se agudizaba. Con pánico, el grupo preguntó por un hospital y fueron guiados a un nosocomio privado. El diagnóstico fue que el paciente estaba sufriendo un infarto.
De inmediato fue hospitalizado y le realizaron exámenes de laboratorio, electrocardiograma y otros estudios. A las 24 horas de haber sido hospitalizado, preguntamos a cuánto ascendían los honorarios. Treinta y dos mil pesos, fue la respuesta. Preguntamos cuántos días más permanecería hospitalizado y los médicos recomendaron al menos cinco días para hacer más estudios y monitorear al paciente.
Sin embargo nuestro bolsillo no resistía esa factura, así que optamos por trasladar al paciente al hospital del ISSSTE en la Ciudad de Pachuca, dado que es derechohabiente de ese sistema. En ese lugar recibió un muy buen trato por parte de médicos y enfermeras.
Lo retuvieron hospitalizado por espacio de una semana, en la que se le practicaron pruebas de fatiga, electrocardiogramas y exámenes de gabinete.
Me pregunto qué hubiera pasado si mi familiar no hubiera tenido acceso a un servicio de salud institucional. ¿Cómo habríamos enfrentado una deuda de 32 mil pesos diarios?
Sé que la atención médica es cara, que los insumos, equipos, reactivos de laboratorio y honorarios médicos son altos, pero ¿no es un exceso cobrar esa suma tan alta por un día de hospitalización?
¿Qué será de las personas que enfrentan urgencias similares y que no tienen recursos para enfrentarlos? El Seguro Popular podría ser una alternativa, pero el problema es que cubre un esquema limitado de padecimientos.
¿Alguien ha tenido una experiencia similar?
¿Qué opciones tienen las personas que carecen de seguridad institucional?
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