Cheryl SantosDesayuno Sin Diamantes
París Primavera 2010.
De todas las semanas de la moda, París siempre me ha parecido el gran final a las demás y aunque ya parece un evento distante por como sus looks son usados tan inmediatamente, en realidad terminó hace semana y media.
Una muestra de lo que años de experiencia en el negocio pueden lograr, Paris es un muestrario de habilidades y técnica, que ahora busca tener un mercado.
Alguna vez las diseñadoras de Juicy Couture hicieron una serie de camisetas en tributo a los diseñadores que admiraban, una de ellas decía: MCQUEEN OF THE FUCKING WORLD.
No podría estar más de acuerdo, esta colección fue estupenda. McQueen se convierte sin miedo en el rey lagarto para esta primavera con estampados difíciles de olvidar en vestidos cortos hechos con calidad de alta costura y una silueta enfocada en la cintura.
McQueen pensó en las piernas un diseño osado, un zapato con plataforma altísima y con un empeine completamente circular, digno de museo.
El desfile fue transmitido en vivo por SHOWstudio, pero según style.com la página no pudo sostener la demanda debido a que Lady Gaga anunció en su Twitter que durante la pasarela se estrenaría su nueva canción. Dejando de lado a las estrellas pop, Alexander McQueen se esfuerza cada temporada para moverse conforme la tecnología lo hace, dándole la importancia necesaria para combinarla con sus diseños y el mensaje que intenta transmitir.
Alber Elbaz es un regordete semidios de la moda, o al menos es así como me gusta verlo, pues sus diseños siempre son prueba de sus excepcionales habilidades en el momento de confeccionar un atuendo y hacerlo ver ridículamente elegante y moderno.
Sí, admito ser muy fan, pero mi admiración no es gratuita, Elbaz presentó una colección muy bien pensada para primavera donde el énfasis en el cuerpo la convirtió en un éxito. Con colores obscuros al principio, el desfile cambió de un tono sobrio a un final lleno de opulencia con elaborados vestidos brillantes ataviados con la ya conocida joyería pesada que Lanvin ha usado desde que Elbaz tomó la dirección creativa.
Entre las mejores piezas de la colección está el vestido rojo de piel, que funciona gracias a su material delgado y el buen trabajo de pliegues; el traje de 3 piezas cubierto por completo de lentejuelas doradas y verdes, que daba la sensación de (en palabras de un muy querido amigo) “un tesoro de la moda” y los vestidos compuestos ( Elbaz tuvo que combinar 2 vestidos para lograr uno de su agrado).
Nicholas Ghesquière ha sido fiel a seguir los archivos de Cristóbal Balenciaga para seguir con la tradición de la casa de moda (y de paso vender lo suficiente para seguir existiendo), por fortuna la última temporada se cansó y para primavera presenta un diseño desde cero.
Sin vestidos de cocktail y mucho más agresivo, Ghesquière pone como protagonista a los pantalones de piel y los colores naranja, azul, amarillo y rojo en tonos profundos. Su manera de presentarlos es con hoodies muy estructurados y zapatos entubados arriba del talón combinándolos con telas como jersey y nylon que dan el sentido de “futurismo” que el mundo de la moda espera de Balenciaga cada temporada.
Ya en un tono más general otras colecciones que destacaron fueron GILES, con sus divertidos accesorios de mochilas de dinosaurios que iban con sus estampados del mismo tema, Giles Deacon no sólo puso a Daphne Guiness a modelar si no lo hizo con colores chillantes en tonos metálicos con mucho éxito.
COMME DES GARÇONS y la paleta de colores que Rei Kawakubo presentó, cambia la idea de que la marca sí tiene un sentido del humor que no todos se imaginan (como lo dice Sarah Mower para style.com), además de aportar otro interesante collage de textiles a la temporada.
Marc Jacobs no podía faltar con LOUIS VUITTON: modelos con afro gigantes y un tema de “viajero chic”, Jacobs diseñó lo que a mi parecer será uno de los zapatos de la temporada, un sueco con tacón kitten adornado con mechones y colores pastel. Todo daba un sentido más deportivo sin dejar de ser un tanto irónico.
Ya para finalizar ROCHAS merece una mención gracias a que Marco Zanini propone piezas muy combinables y creativas, elegantemente sencillas e inteligentes para estos tiempos de bajo presupuesto, parece claro que sportswear es el camino por el cual irse.












