La crisis le pega a las mascotas

Todo empezó cuando Burbuja, la french poodle de la casa, pasó la noche vomitando y postrada. La llevamos de inmediato al veterinario, quien recomendó estudios de laboratorio y rayos X.
El chequeo, consulta y medicamentos terminó en una factura de mil 200 pesos. El diagnóstico final: obstrucción intestinal por ingestión de cuerpo extraño. Afortunadamente no necesitó cirugía. Lo malo es que el cuerpo extraño resultó que eran fragmentos de hueso de res que comió el animal.
Todo esto fue resultado de una mala decisión pues por ahorrar en costos de alimentación de la mascota, en casa habíamos decidido alternar las croquetas especiales que siempre ha comido nuestra perrita con restos de la comida diaria.
Desafortunadamente, me dijo la veterinaria que ha visto a Burbuja desde que era una cachorrita, estos casos se están multiplicando, debido a que en el último año ha habido un cambio en la dieta de las mascotas, por ahorrar dinero.
La doctora dice esto puede desencadenar una gama de problemas digestivos, como diarrea, síndrome de mala digestión y obesidad, entre otros padecimientos.
¡Qué lejos están los tiempos en que yo misma compraba un empaque de 9 kilogramos de croquetas para Burbuja, que costaban hace un año 230 pesos y que ahora han subido un 20 por ciento, por lo que hay que desembolsar casi 260 pesos para la comida que le dura de tres a cuatro semanas.
Al principio empecé a comprar croquetas por kilogramo, a 26 pesos, y le duraba tres días, por lo que empezamos a darle restos de lo que comíamos.
Durante el tiempo de espera de los estudios de gabinete y al día siguiente que fui a recoger a la perrita, pude observar que las personas pedían alimentos para perros y gatos principalmente en sobres pequeños que cuestan de siete a 13 pesos.
Pienso en las personas que tienen perros de raza grandes, pues tienen que desembolsar unos 400 pesos por un bulto de alimentos que les dura unos 15 días.
Y las visitas a la estética también se han espaciado. Antes llevaba a mi mascota cada tres meses a que la bañaran en spa y a corte de pelo. Ahora la llevo sólo dos veces al año.
Y a consulta, bueno ya nos olvidamos de los chequeos de rutina de cada seis meses pues el veterinario la ve sólo si se enferma. De acuerdo con estudios de mercado de fabricantes de alimentos, en el país hay 18 millones de perros y 6 millones de gatos. El gasto anual promedio por mascota rebasa los siete mil pesos.
Por eso, a la hora de recortar gastos, las pobres mascotas también han tenido que contribuir.
¿Has tenido una experiencia similar?
¿El presupuesto para la mascota ha entrado al recorte de gastos?

Espero comentarios