El fantasma del estallido social en México

ESQUIRLA- Milenio semanal

“La posibilidad de un estallido social en México en el 2010 es usada como un arma del chantaje político”. ¿Quién afirma esto? El Ejército Popular Revolucionario (EPR), uno de los grupos guerrilleros que precisamente trabajan desde hace 40 años por lograr una revolución que transforme la vida del país.

Aunque en meses recientes ha dejado de difundir sus comunicados y de realizar acciones armadas, como los sabotajes a Pemex de 2007, el silencio del EPR se interrumpe cuando aparece en círculos de la izquierda subterránea El Insurgente, una revista elaborada por los alzados desde la clandestinidad. En el número de octubre, los eperristas titulan uno de sus artículos principales: “El estallido social como chantaje político”.

¿Qué significa esta afirmación por parte de un grupo armado que, según filtraciones del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), ha sostenido reuniones clandestinas con otros movimientos guerrilleros del país para tratar de formar un frente único armado que comience a actuar a finales del 2010? Los eperristas explican así esta afirmación: “Las advertencias de los síntomas de un estallido social se vuelven chantaje político cuando políticos de oficio, desde la posición de la izquierda constitucional, lo hacen desde una actitud timorata, temiendo a la acción de las masas oprimidas, gritando a los cuatros vientos “su preocupación” para que el Estado tome nota y “corrija” su política; se hace desde la posición de mantener el status quo, no para transformar la condición de opresión y explotación que vivimos los mexicanos; lo hacen también aquellos políticos que hoy están en circunstancias de “oposición” y advierten asumiendo que con ellos no pasaría o llegaría al estallido social”.

Sin nombrarlo, los eperristas se refieren al perredista Carlos Navarrete, presidente del Senado de la República, quien ha hecho esta advertencia en diversas ocasiones. El chantaje político descrito en El Insurgente es evidente al recordar que en los últimos días otros políticos del PRI como Manlio Fabio Beltrones también han invocado esta posibilidad, o cuando dirigentes empresariales han presionado a legisladores para sacar reformas a su favor y así evitar, dicen, “el estallido social”.

“En la conciencia histórica del pueblo —afirma el EPR en su revista clandestina— está presente la visión histórica voluntarista de “que la cosa revienta cada 100 años” como si se tratara de eventos con base en la voluntad, esperando sólo que surjan los Morelos, los Hidalgo, los Villa, los Zapata que convoquen a “echar madrazos”, ese es el sentir de un pueblo que exige justicia, sin embargo, nosotros los revolucionarios la vemos desde otra perspectiva. Como revolucionarios siempre hablamos de frente al pueblo, no ocultamos nuestras intenciones, el chantaje político no es parte de nuestra política o táctica. Estamos convencidos de la necesidad histórica de una nueva revolución que venga a transformar profundamente nuestro país, pero también sostenemos la convicción de que dicha revolución tiene que ser preparada concienzudamente, como un acto racional que libere al hombre de la opresión y de la explotación, en ello hemos estado trabajando todos estos años, en ellos seguiremos trabajando para que las condiciones subjetivas coincidan con las objetivas y entonces sí que “reviente la cosa”, dice el EPR.