Pacino y el patio trasero
Martes, 10 Junio, 2008
El fin de semana, justo al cumplirse tres años de la muerte de Adolfo Aguilar Zinser (el querido Pacino), tuvo lugar en Monterrey, sin pena ni gloria, la Reunión Interparlamentaria México-Estados Unidos.
Para quien lo haya olvidado, el embajador Aguilar Zinser fue el presidente del Consejo de Seguridad de la ONU en los duros días de la primavera de 2003, cuando el gobierno mexicano le dijo al de George Bush que no lo acompañaría en la guerra de Irak. Uno de esos momentos en que de veras era importante no equivocarse. Y de la mano de Pacino, México no se equivocó.
Meses después, en noviembre, Aguilar Zinser dijo en una conferencia en la Universidad Iberoamericana algo que era casi un lugar común: “Desafortunadamente, el entendimiento que la clase política e intelectual de Estados Unidos tiene sobre México es todavía el de un país en la condición genérica de patio trasero”.
El presidente Fox enfureció. Descalificó “totalmente esa declaración equivocada” y dijo que “los ofendidos con esas declaraciones somos los mexicanos”. El PAN se irritó también. Su joven coordinador de diputados, Germán Martínez, quien acababa de relevar en el puesto a Felipe Calderón, tronó: “Son palabras demenciales y alejadas de los márgenes de la sana diplomacia”.
Demasiado para el foxismo ingrato que echó a patadas a Aguilar Zinser, el último mexicano que le mentó la madre a los gringos.
En donde esté ahora, Pacino debió haber sentido la satisfacción de quienes saben que acertaron. La Interparlamentaria de Monterrey probó que los años pasan y para los políticos estadunidenses México sigue siendo, en el mejor de los casos, el patio trasero. El sucio patio trasero.
gomezleyva@milenio.com


