El Cuarteto Auryn en el Cervantino

Fue una de las tres presentaciones que realizarán durante el Festival. Este viernes se presentará en el Auditorio de Minas de la capital.

León, Gto.-Así como su nombre, proveniente de la novela La Historia Sin Fin, de Michael Ende, el Cuarteto Auryn fue un amuleto que abrió la entrada al mundo de la imaginación.

En su primer concierto en el Auditorio Mateo Herrera del Forum Cultural Guanajuato, el ensamble alemán dejó en claro su etiqueta que lo acredita como una de las agrupaciones de cámara más reconocidas de Europa.

La elección de la noche, con la que iniciaron su travesía por tres conciertos que ofrecerán en el 37 Festival Internacional Cervantino, no podía ser mejor: la celebración de dos gigantes en la composición de instrumentos de cuerda, Félix Mendelssohn y Joseph Haydn, este último considerado el “Padre del Cuarteto de Cuerda”.

La primera pieza, el Cuarteto en re mayor Op. 44, constituye una de las obras claves de Mendelssohn, cuya ejecución por parte de los alemanes estuvo cargada de una armonía particular, con digitaciones enérgicas, llenas de contrastes.

Para unos, el Cuarteto es una mezcla de concentración, disciplina y cuidada armonía, adjetivos que le han valido el reconocimiento unánime de la crítica especializada.

En su segunda ejecución, el Cuarteto en sí menor Op.33, de Hayd, interpretado como parte del homenaje a 200 años de nacimiento del compositor, constituyó quizá el punto más álgido del concierto, que haría irrumpir en aplausos al público asistente.

La delicada conjunción de la viola, los violines y el violonchelo, una especie de danza en el aire al compás de las notas de Haydn, convirtieron el espacio en un derroche de estética acústica.

Compuesto por los violinistas Matthias Lingenfelder y Jens Oppermann; el violista inglés Stewart Eaton, y Andreas Arndt, violonchelo, el ensamble ha realizado giras por diferentes partes del mundo.

Se ha presentado en el Reino Unido (Festival de Edimburgo), Italia, Austria, Suiza, Canadá y Estados Unidos. En Washington participa como asesor artístico y cuarteto residente del Festival Schubert y frecuentemente toca en la serie de conciertos de la Frick Collection, en Nueva York, lo mismo que en la temporada de cuartetos del Carnegie Hall.

“Auryn”, “Auryn”, en la obra de Ende es un amuleto que sirve también para que realice sus sueños aquél quien lo porte. Así, el sueño de escuchar uno de los mejores ensambles de su tipo en el mundo se hizo posible para los espectadores la noche del miércoles.

La última pieza de Mendelssohn, el Cuarteto en Fa menor Op.80, dio fin al embrujo sonoro del Cuarteto germano, que en abandono y con una rabia total, culminó de forma alucinante la pieza.

Auryn presenta su último concierto este viernes en el Auditorio de Minas, en Guanajuato.

Manolo García