Los acuerdos que no llegan

"Me quedé un poco asustada”, dijo diplomáticamente pero muy seria, con la mirada serena y el rostro sin expresión, la jefa de la Alianza de Pequeños Estados Insulares, Dessima Williams,

Y es que después de evaluar los avances del acuerdo de disminución de emisiones de carbono, que sea capaz de detener el calentamiento global, las naciones insulares pueden imaginar su suerte: desaparecerán.

En Bangkok se celebró una reunión negociadora como preparación a la 15 Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático, que se realizará en diciembre en Copenhague. Todo sigue igual, sin acuerdo.

Para rematar, la revista Science publica una investigación aterradora donde se revela que los objetivos de disminución de carbono podrían estar mal proyectados.

“Lo que hemos demostrado es que en el último período en que las concentraciones de CO2 se sostenían en torno a los niveles actuales, el nivel del mar era de entre 25 y 40 metros superior al actual”, explica a la prensa la directora de la investigación, Aradnha Tripati, de la Universidad de California.

“Con niveles sostenidos de CO2 como los actuales, no se requieren grandes cambios en la concentración atmosférica para que se derritan los cascos de hielo”, agrega.

Falta abundar en las explicaciones que esta investigación obliga, pero el pronóstico cada vez es peor.

El día de ayer el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, instó a la comunidad internacional a multiplicar los medios financieros, técnicos y humanos para combatir las crecientes catástrofes naturales ocasionadas por el cambio climático.

En Londres se ha creado la Fundación para la Ley Ambiental Internacional y el Desarrollo, que asesora a países y comunidades vulnerables por el cambio climático; se calcula que en el 2050 habrá cientos de millones de refugiados climáticos.

Los primeros en la lista, claro, los pobladores de las naciones insulares del Pacífico que hoy piden asilo al mundo.

Mientras tanto, la humanidad mantiene la vista en esas plumas que siguen guardadas en el bolsillo de los negociadores; estamos esperando que en diciembre las saquen y firmen.

alejandro.gonzalez@milenio.com