Fabián PulidoLa Esfera
De “Juanito” a Divas
No he parado. No es excusa, pretexto o lamento. Mucho menos lamento. La verdad es que cuando a uno se le junta la chamba no hay más que agradecer. Pero he vuelto a este espacio y espero seguir así, como cada lunes, discutiendo sobre los temas de entretenimiento y arte.
El título de esta semana me lleva un poco a recapitular aquello que ha pasado y que sin duda ha sido de mi interés. Y que, por aquello del trajín, nomás no lo hemos puesto sobre la mesa.
Primero “Juanito”. Sí, nada tiene que ver con las artes y, aunque hubo mucho entretenimiento a partir de su “destape” (a huevo), tampoco es un personaje que tenga que ver con ese círculo (la película tipo-onda las ficheras no cuenta. De la decadencia del cine nacional luego platicamos) pero bueno, aquí en La Esfera no bajamos la guardia y de vez en cuando nos acordamos de esos, los “políticos”. Decía pues que este espacio se perdió precisamente del circo que este hombre involuntariamente montó. Ya pegaba yo de brincos el día en que mandó a volar a AMLO, pensando en las posibles declaraciones del tabasqueño: “otro compló”. Y bueno, no andaba yo tan perdido. Ahora que Rafael Acosta “Juanito” decidió siempre sí darle la Delegación Iztapalapa a Clara Brugada, no faltaron los agradecimientos de ésta y de AMLO por no haber seguido “el canto de las sirenas” de aquellos que “le hablaron al oído”¡Chale!, la neta es que el que diga que el “Mr. Juanito” no fue presionado y amenazado para dejar dicho cargo es un iluso. No quiero ni pensar qué fue lo que el tabasqueño le dijo “al oído” a “Juanito” para que éste se haya “infartado” por tercera vez.
Y ya, dejando la política a un lado, no puedo dejar pasar el estreno de El Estudiante. Vaya película. Puedo decir con total honestidad que cinematográficamente no es la película del año y su problema de ritmo llegó a preocuparme más de una vez. Sin embargo, no he parado de recomendarla. Reí y lloré como hace mucho no lo hacía en el cine y agradecí el haber comprado ese boleto. Es, sin temor a equivocarme, de esas películas que, al final, si bien no te cambian la vida, te llevan a reflexionar. El Estudiante te invita a ser mejor ser humano y eso, eso se lo agradezco a Girault, el director, y a la sensible y apasionada actuación de Jorge Lavat (“Chano”).
Y termino sí, con un luto en el mundo del entretenimiento. Uno de los grandes sellos o grandes franquicias de VH1 llegó a la decadencia debido a su triste prostitución ante las exigencias del mercado: VH1 Divas 2009. Qué patético. Lo que antes era un gran espectáculo de voces y el reconocimiento de aquellas que, por trabajo y trayectoria, pisaban ese escenario con el título de “Diva”, ahora, este año, fue un simple show con “estrellas teen” y la pésima, pésima conducción (y falta de gracia) de Paula Abdul. Ni hablar, a todos los canales, tarde o temprano, les llegan al precio. Como le pasó a E!.
Por aquí nos leemos.
Nota en el refri: Poblanos, no se pierdan a Sarah Brightman en concierto este miércoles en el Auditorio Siglo XXI.










