Manuel Martínez TorresNiños expertos en Ping-PongNací el primer día de julio del 83. Cáncer. Siempre he estado enamorado de la buena música pop aún y cuando en la adolescencia tuviera que esconderlo para poderme hacer de amigos. Ahora me dedico a tocar discos la mayor parte del día, mientras escribo de ellos. Follow @ http://twitter.com/manuelismo
Desaparecer completamente del juego.
¿Será Radiohead la última gran banda de rock? Y para lograrlo tuvieron que dar muerte a todo aquello que se los pueda reconocer como tal.
Fireworks and hurracaines
I´m not here
This isn´t happening”
El Kid A de Radiohead fue de los primeros discos que descargué completos. Lo recuerdo porque uno le tiene apreció a las cosas recién aprendidas, que le cuestan sudor y horas sentado frente a una computadora. Son una banda a la que uno se aficiona rápidamente estando en la preparatoria. Tenían todo; la carga emocional, el rock duro y ese esnobismo al cual muchos nos aficionamos.
Se dice que la última banda que logró esa fama, pasando los estándares comerciales y provocando un cambio en los esquemas sociales/musicales fue Nirvana. Siendo ellos la punta del iceberg de una contracultura gestada en los noventas y parte de los ochentas. Una banda que se exhibió y fue bien recibida por casi todos los sectores del público. Fueron la antítesis de lo que representaría U2 con toda su parafernalia, giras colosales y el despliegue desvergonzado de tecnología durante sus shows. U2 es la última gran banda de arenas mientras Nirvana es, en la imaginería popular, el regreso del rock a la tierra, a lo sucio, a lo humano. Demostraban el sueño de que cualquiera puede triunfar, pero Nirvana no fue una banda de ensueño sino fue el epítome de toda una generación de bandas cobijadas bajo el DIY y la independencia. Fueron los fuegos artificiales lanzados por las disqueras, bandas y escenas independientes que se formaron alrededor de distintas ciudades norteamericanas.
De Nirvana jamás me descargué un disco. De Radiohead prácticamente todo.
Radiohead logró su pico artístico en el cambio de milenio, eran una banda que cambiaba al igual que el reloj contaba los segundos del fin de año. Kid A fue su pieza conceptual maestra, tanto en el éxito comercial que ya habían alcanzado con sus tres producciones anteriores, como en la parte creativa de la banda. Se elevaron a un nivel artístico que desgraciadamente nunca volverían a alcanzar.
En sus primeros discos trazaron una evolución del rock estándar inglés hacia cosas más complejas. Adquirieron influencias del kraut alemán, el IDM y el post-rock de Chicago. Eran el futuro para las audiencias menos aguerridas. Tomaban aspectos del pasado que diluían y modernizaban para las nuevas generaciones. La “Generación Z” o la generación del Internet, aquellos nacidos entre 1990 y el 2000. Fuertemente sensibilizados con la tecnología, el networking, las redes sociales, SMS, iPods, YouTube y todo aquello que involucra a la “segunda vida”; la vida digital. Radiohead es la banda que acompañó la transición entre las generaciones “X”, “Y” y “Z”, una banda que ha tomado decisiones importantes en cuanto al uso de las tecnología y que ha sabido adecuarse a ellas. Son la banda de los “Nativos Digitales”
Han experimentado con todo desde el surgimiento del WWW. Sus sitios de internet, más que simple programación HTML, transmutaban a piezas con un concepto y un fondo. Fueron de las primeras bandas en hacer broadcasting de sus conciertos. Lanzaron su propio canal por internet. Crearon redes y ONG´s por medio del internet. Dieron el movimiento más importante dentro de la industria musical en el 2007, cuando lanzaron su disco In Rainbows de manera gratuita por internet, derrumbando los ya desquebrajados cimientos de las compañías disqueras. Y aunque muchos ya se desenvolvían muy bien por medio del Internet, ninguna banda representante del poder de convocatoria y éxito de las disqueras internacionales, como lo es Radiohead, había dado ese paso. Y para afianzarse como eslabón entre dos generaciones se vuelcan de lleno al formato del mp3, declarando que dejarán de sacar discos para dedicarse a lanzar sencillos y ep´s de manera gratuita por medio de la web. Así, después de todos los golpecitos que había recibido la industria, por fin se le dio el golpe directo a la quijada.
Radiohead se ha convertido en un símbolo para una generación que se caracteriza por la rápida adopción y desecho de gustos, por el uso de un formato tan etéreo que es fácilmente sustituible, que entiende que los nuevos formatos funcionan mejor con los sencillos y no para los lp´s y que han aprendido a explotar al máximo las facilidades en relaciones públicas que trae consigo el internet. Una generación en donde las bandas pasan a ser cosas de todos los días, que han dejado de ser excepcionales.
Siempre ha existido eso de que por cada buena banda conocida hay 1000 iguales o mejores sin reconocimiento. Ahora todas están en la misma condición, con todas las herramientas a sus pies. Para convertirte en leyenda tienes que estar cerca de la muerte y Radiohead mató a una industria que ya agonizaba. De ahí la paradoja de ser abanderados de una nueva generación; una generación que ha decidido no tener más representantes. Crearon un utopía diplomática con miles y miles de bandas en igualdad de circunstancias, que han convertido a las redes sociales en pequeños microcosmos en donde pueden manejarse con facilidad y llegar a los públicos deseados. Ahora se quedan con los nuevos medios electrónicos y el hype como encargados de catapultar bandas a la nueva fama.
Nirvana se convirtió en leyenda y era la última gran banda del rock en los noventas. Hace 9 años Radiohead dio el paso lógico que debía tomar el rocanrol con Kid A, al igual que Daft Punk con Discovery, lo acercaron de una manera comercial e interesante a los caminos de la música electrónica. Y en este fin de la primera década del nuevo milenio, cambian las reglas por completo, con la muerte de un modelo de negocios y siendo ellos los primeros en dar el portazo para que todos pasen gratis al concierto.
Ahora sí; ¿la última gran banda?










