Arturo Reyes FragosoSombrero de Cuatro PedradasMi historial scout es un desastre: llegaron a correrme de la Asociación y reprobé el preliminar del curso de Insignia de Madera, humillación todavía mayor. Por si fuera poco, no fui rover investido ni Caballero Scout; además, un inoportuno berrinche con mi Akela le dio pretexto para negarme el Lobo Rampante. Todo esto me permite escribir sin remordimientos sobre temas escultas en periódicos, revistas y libros (Cuentos de una noche de campamento, Dos artistas en pantalón corto. Ibargüengoitia y Felguérez, scouts, entre otros). No debo hacerlo tan mal luego de veinte años de empecinada práctica, puesto que, todavía, existen despistados que leen mis engendros y hasta les gustan. Otros me retiraron el saludo.
Redignificar el cargo
Las reflexiones realizadas en este espacio durante las últimas semanas, sobre la forma como la Asociación de Scouts de México se conduce en su toma de decisiones como asociación civil, llevan ahora a valorar la conveniencia de mantener a nivel profesional el cargo de jefe scout nacional (JSN), es decir, que la persona que lo ejerce perciba por ello un sueldo y prestaciones derivadas de un contrato laboral.
Anteriormente aquí se expuso la lógica —por demás razonable— de contratar a una persona de tiempo completo para atender las necesidades de una institución de esta naturaleza. Pero una revisión de las situaciones derivadas de dicha condición lleva a replantear su conveniencia.
Volver a su anterior condición de voluntario pues. Un voluntario que encabece una organización de voluntarios.
Si un cargo detenta la mayor carga simbólica dentro del escultismo mexicano, es el de JSN, simbolismo que resulta seriamente vulnerado al equipararse a la condición de empleado de la Asociación, contradicción que el capitalismo rampante todavía no logra salvar, misma que rebaja la percepción de uno de los principales cargos de la Asociación de Scouts de México a la de una vulgar chamba.
¿En una discusión entre el JSN e instancias como la Presidencia Nacional de la Asociación o su Consejo Nacional para determinar las mejores decisiones en beneficio de la membresía, qué posibilidades reales tiene el JSN de hacer valer sus argumentos ante sus empleadores?
Por otra parte, un contrato laboral puede presentar inconvenientes para la instancia empleadora: ¿su vigencia no puede llegar a ser un obstáculo para prescindir de los servicios de la persona contratada cuando se considera que ya no cubre las expectativas laborales para las que se le requirió (o “terminó su ciclo”, para decirlo de una forma más propositiva)? En otras palabras: si ya no lo quieren en el cargo pero les sale muy caro liquidarlo antes del vencimiento de su contrato laboral —que, por el amor de Dios, esperemos que no lo hayan establecido por tiempo indefinido—, ¿qué hacer con él? ¿Confinarlo a un escritorio con un nuevo cargo sacado de la manga hasta vencerse la vigencia de su contrato? Esperemos nunca llegar a ver una situación tan humillante para las partes involucradas.
Otro riesgo real que conlleva el cargo de jefe scout nacional como chamba, es la ambición que puede despertar entre quienes pretendan desempeñarlo en el futuro. Un servidor desconoce, al igual que la inmensa mayoría de los lectores y participantes de este blog, el salario asignado al cargo… pero seguro no es el mínimo vigente para el Distrito Federal. De ahí que esta situación pueda pervertir las motivaciones de los futuros aspirantes al cargo. Por desgracia, ya no resulta infrecuente que un candidato a ocupar el cargo pueda estar desempleado al momento de existir la vacante, lo cual, inevitablemente, influye en sus motivaciones para servir a la Asociación, sus integrantes y el Movimiento fundado por lord Baden-Powell.
Volver a la figura de jefe scout nacional voluntario permite retomar toda la autoridad simbólica y real que conlleva el cargo y, de paso, aligerar las finanzas de la Asociación en estos tiempos de crisis económica mundial; en todo caso, pueden reforzarse los cargos administrativos profesionales existentes, como la Dirección Ejecutiva Nacional, para contar con más integrantes asalariados que ejecuten las decisiones del JSN. ¿Cuántos sueldos de un subdirector ejecutivo y sus asistentes pueden pagarse con el actual sueldo de JSN? (Ahora que el término transparencia está de moda, no estaría de más que se hiciera pública dicha información; si se hace con el sueldo del presidente de la república ¿por qué no aquí?)
Un último argumento estadístico: en diversas ocasiones hemos expuesto cómo, a principios de la década de los noventa, el crecimiento sostenido por la membresía de la Asociación desde la década anterior alcanzó la cifra de 67 mil agremiados (1993), sin la necesidad de un jefe scout nacional pagado para atender sus necesidades. ¿Para qué requerirlo ahora que la cifra de scouts registrados lleva años reducido a la mitad?
Y una última cuestión a ventilar: ¿qué autoridad tiene el titular de este blog para proponer esto? La respuesta es ninguna. No tengo cargo alguno dentro de la Asociación de Scouts de México ni estoy registrado en la misma, aunque tampoco, cabe aclarar una vez más, recibo remuneración económica alguna por lo aquí expresado.
Llamadas de silbato
SEÑUELO MEDIÁTICO: Fórmula infalible para que los scouts atraigan la atención de los medios de comunicación: inviten a un funcionario a un evento para que haga declaraciones sobre la problemática nacional. Así pasó este domingo con los diversos medios que reportaron la asistencia del secretario de Desarrollo Social a la firma de un convenio con la Asociación para una campaña de recolección de cobijas destinadas a adultos mayores, donde se puso a defender el dichoso impuesto del 2% en apoyo a las familias más pobres. En La Crónica de Hoy hasta apareció la foto de Omar Lugo, presidente nacional, al lado de Ernesto Cordero Arroyo. ¿Qué tiene que pasar para quitarle a los dirigentes scouts la lambiscona manía de plantarle pañoletas a cuanto funcionario se les plante enfrente, como a su vez lo reporta la nota de Milenio? No tarda en aparecer el nombre del titular de Sedesol en el listado de scouts destacados de Wikipedia, como pasó con Vicente Fox… SE BUSCAN “MARCHANTES” PARA LOS VALORES SCOUTS: La dirigencia nacional vuelve a ostentar su visión del escultismo, ahora en el “Informe del avance al plan de trabajo enero-junio 2009” —consultable hasta hace poco en el portal de la Asociación—, presentado por la Comisión Nacional de Relaciones quienes, como buenos emprendedores, se propusieron realizar una “campaña de valores interna”, definida “con base al estudio de mercado”. Sensacional: ahora los valores son una mercancía para los que se busca clientela con pañoleta. Pobres valores, más devaluados imposible. (28/sept/09)










