Einstein, nuevo atractivo del Parque Fundidora
El artífice del plan, Mauricio Fernández, sueña con que sea el principio de un museo
Nota con video
Monterrey.- Hace al menos 140 millones de años, un Apatosaurus juvenil llegó con otros herbívoros a beber agua en un estanque del actual Wyoming. Hacía calor y tenía sed, así que el animal de 4.5 toneladas se arriesgó de más ante la cercanía del agua. Cuando quiso retroceder, ya no pudo: las patas se le habían atorado en el fango. Pronto aparecieron, atraídos por el olor, dinosaurios carnívoros que dieron cuenta del animal atascado.
Así es como Henry Galiano, paleontólogo neoyorquino, se imagina los últimos momentos de vida del animal cuyos restos se exhiben desde hoy en la penumbra cálida de la Nave Lewis, en el regiomontano Parque Fundidora, que durante al menos tres años alojará al que probablemente sea el fósil de dinosaurio más perfecto del mundo.
No es cualquier fósil: el esqueleto es de un apatosaurio joven, que al morir medía 23 metros de la cabeza a la cola y que pesaba lo mismo que cuatro elefantes.
Hallado en 2004 en una cantera de Wyoming, fue exhumado en dos veranos y luego reconstruido laboriosamente durante año y medio en un laboratorio de Pennsylvania.
Como el esqueleto apareció junto con parte del cráneo, los descubridores del apatosaurio lo bautizaron como Einstein, y resultó ser uno de los fósiles más completos jamás armados. Galiano explicó que es raro hallar un apatosaurio con más de 50 por ciento del esqueleto; sólo se han exhumado diez esqueletos adultos y dos fragmentos de cráneo aislados. Einstein resultó ser “una rareza extrema”.
Mauricio Fernández, alcalde electo de San Pedro Garza García y promotor cultural, fue el artífice de la llegada de Einstein a Monterrey. El fósil, terminado en 2008, estuvo algunos meses exhibido en el Aeropuerto Internacional de Abu Dhabi, donde en dos semanas atrajo a 360 mil visitantes.
El político nuevoleonés convenció a su madre de que adquiriera el singular fósil, que se puso a subasta con un precio base de dos millones de dólares, y la familia compró la pieza.
“Queremos que este sea el pie de todo un gran proyecto para Monterrey”, dijo Fernández Garza, dejando entrever el sueño de construir en el Parque Fundidora un museo de historia natural que tenga como pieza central a Einstein.
“Yo creo que con lo que existe en México podemos tener un pie para desarrollar un proyecto de nivel mundial que nuestro país se merece; hay muchas cosas a las que nunca les hemos dado relevancia e importancia”, dijo el político.
¿Qué pasará con Einstein, desvelado anoche como un atractivo más del Festival Santa Lucía en el Parque Fundidora de Monterrey, al final de los tres años pactados?
“Mamá tenía la ilusión de podérselo dar a la UdeM (Universidad de Monterrey) si ése fuera el caso; y yo tengo la ilusión de que se quede acá en Monterrey, pero pues vamos a ver qué proyectos salen tanto del gobierno estatal y del federal, y será decisión de mi madre lo que ocurra”, dijo.
Fernández Garza, feliz frente a la impresionante silueta del apatosaurio, relató que se tenía la idea de dar una sorpresa a la gente de Nuevo León. Las piezas, traídas en un vuelo especial desde Dubai vía Houston, llegaron desde junio. Su ensamble dentro del recinto que lo aloja se hizo de noche, tanto por discreción como para eludir el sofocante calor regio.
El promotor confió en que Einstein se convierta en un atractivo vital. De verdad, dijo, “brincos diera cualquier museo del mundo por tener un animal de esta calidad y así de maravilloso”.
Un visitante espectacular
En el extremo oriente de la Nave Lewis, desde este miércoles la comunidad puede admirar a un visitante único en el mundo. Estas son sus características.
NOMBRE: Einstein
ESPECIE: Apatosaurus
LONGITUD: 23 metros
PESO ESTIMADO: 4.5 toneladas
CUÁNDO VIVIÓ: Hace más de 140 millones de años
PROPORCIÓN RECUPERADA: más de 80 por ciento
RASGOS PARTICULARES: es el primer apatosaurio encontrado con la cavidad craneal










