Dos correos electrónicos

Reproduzco la parte medular de los correos electrónicos enviados a Omar Lugo Aguirre, presidente scout nacional, y Raúl Sánchez Vaca, jefe scout nacional, momentos antes de subir este post, con motivo de las modificaciones a los estatutos de la Asociación de Scouts de México próximas a someterse a aprobación de la Asamblea Nacional, en su sesión extraordinaria del 3 de octubre.

A Omar Lugo le pregunto lo siguiente:

El artículo donde se le confiere al presidente de la Asociación la exclusiva atribución de proponer al jefe scout nacional no presenta modificación alguna, ¿lo consideras innecesario? ¿Por qué?

Éstas son las preguntas formuladas a Raúl Sánchez Vaca:

Es conocido tu decidido esfuerzo por impulsar el Esquema Nacional de Programa Educativo, que revalora entre los muchachos el empleo de mecanismos más participativos en la toma de decisiones. ¿Promoviste cambios equivalentes entre los adultos, como los que determinan la designación del cargo que actualmente ocupas? ¿No resulta esto necesario para darle congruencia a los cambios que impulsaste en la forma de hacer escultismo entre los muchachos?

Repetí esta pregunta final en ambos correos, aclarando que, quizá, debió ser la que encabezara los cuestionarios:

¿Consideras(n) que este tema puede discutirse en ámbitos ajenos a los existentes dentro de la Asociación?

Llamadas de silbato
MORALINA ABSURDA:
Ya este espacio recogió la espontánea y chacotera forma como la gente empezaba a llamar al reprogramado Encuentro de Expresión y Arte Scout, el “EEAS porno”, en alusión a las XXX que señalan su trigésima edición, siguiendo la tradición de contabilizarlas con números romanos. Por lo visto —o más bien, luego de ver la promoción del evento en el portal de la Asociación—, sus organizadores debieron santiguarse alarmados al percatarse de tan pecaminosa connotación, apurándose a recurrir a la numeración arábiga para referirse ahora al 30 Encuentro de Expresión y Arte Scout. Y luego no quieren que los vinculen al panismo yunquero… AMANTES A ULTRANZA: La lectura de Desgracia (Mondadori, 2000), novela del Nobel sudafricano J.M. Coetzee, arroja el siguiente extracto: “… los defensores de los derechos y el bienestar de los animales a mí me parecen un poco como cierta clase de cristianos: todos tienen mucho brío, mucho ánimo, y tan buenas intenciones que al cabo de un rato a mí me entran ganas de irme por ahí y dedicarme al saqueo y al pillaje. O a dar de patadas a un gato”. Ya decía que alguien más, aunque sea el ficticio protagonista, comparte el sentimiento que a veces me genera el tema. (21/sept/09)