Al fin, corta los cables

Finalmente, después de más de 6 años de maduración y desarrollo, ha sido aprobado en los comités de trabajo del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, el IEEE, uno de los estándares de comunicaciones en red más esperados, el 802.11n, que promete transformar el diseño e implementación de redes empresariales, y terminar con el tradicional e inflexible cable de red.

El estándar 802.11n permite ofrecer velocidades de interconexión superiores a los 100 Mbps, equiparando a las que hoy ofrecen las arquitecturas de red alámbricas. Mediante la utilización de un modelo de antenas de entrada – salida múltiple, conocido por sus siglas como MIMO, es posible multiplicar la velocidad a la que un usuario ingresa a la red inalámbrica y recibe servicios de conectividad.

Cabe mencionar que varios fabricantes de silicio se aventuraron tempranamente para ofrecer 802.11n en su línea de productos de conectividad inalámbrica, pero hasta ahora han sido implementaciones propietarias que no se comunican con soluciones de otros fabricantes. A partir de este mes, y hasta la publicación oficial del estándar a principios del próximo año, la Wi-fi Alliance, organización que certifica la compatibilidad entre fabricantes, iniciará el proceso de evaluación y emisión de certificados para quienes cumplan con el nuevo estándar.

Ha llegado el momento de cambiar la forma de diseñar e implementar redes empresariales, finalmente la tecnología inalámbrica dejara de ser un servicio de red secundario, de conveniencia, para convertirse en la plataforma de conectividad principal, reemplazando al cable como medio de conexión.

Aunque muchas organizaciones ya evolucionaron desde hace tiempo, ya que una buena planeación de cobertura y utilizando el estándar 802.11g que permite rangos de transferencia de hasta 54 Mbps, es posible ofrecer a los usuarios anchos de banda efectivos cercanos a los 25 Mbps. Como referencia, un usuario promedio consume menos de 10 Megabits. Ahora con la tecnología 802.11n será posible ofrecer velocidades efectivas al menos 4 veces superiores a las actuales.

Claro, no sobra decir que la tecnología de redes alámbricas sigue evolucionando, y hoy permite ofrecer velocidades de hasta 10 Gigabits por segundo, vaya, 100 veces superiores al estándar 802.11n, característica que las hace perfectas para conectividad en el centro de datos, pero no para un usuario ejecutivo. Es así que las redes empresariales hoy deben transformarse en arquitecturas de conectividad inalámbrica hacia el usuario, permitiendo ahorros substanciales y flexibilidad ilimitada en la conexión de red para todo tipo de dispositivos.

Es tiempo de cortar el cable de red o de enviarlo a un museo para que este junto a otros medios tecnológicos que en su momento permitieron el avance de nuestra sociedad.