Violetta VerdúTacones Cercanos
Los consejos de mis amigos...
(Y las respuestas que no me animé a darles)
Podré o no estar de acuerdo con ellos; podré o no aplicarlos, pero igual se los agradezco.
Cuando atravesé por un proceso de cambio (léase divorcio) todos los que me rodeaban se sentían con la obligación de aconsejarme esperando que, después de poner en práctica sus sabias palabras, mi vida encontrara la tan ansiada paz. Curiosamente, ninguna sugerencia se repitió. Eso habla de la gran diversidad que tenemos los seres humanos y de lo afortunada que soy al tener tantos amigos. Cada frase, por separado, era interesante, pero a la hora de juntarlas descubrí que además están llenas de buenas intenciones (algunas) y son muy divertidas.
EL DE LA PRAGMÁTICA: “Consíguete a alguien que te proporcione seguridad económica. Que tengas la certeza de que si un día dejas de trabajar, puedes seguir firmando tu tarjeta de crédito”. (Me lo dijo por teléfono y algo histérica porque estaba hasta la madre de chamba. Entonces me pregunté ¿su futuro estará garantizado, o su bolsa Burberry es fake?)
EL DEL MACHÍN (TRAICIONANDO A LOS DE SU ESPECIE): “Ten mucho cuidado, no debes tener el clítoris en el oído; te lo digo como hermano”. (¡¿El clítoris en el oído?! Espero que te refieras a una metáfora, porque si hablas en sentido literal soy una imbécil en materia de posiciones sexuales).
EL DE LA ADICTA AL LIFESTYLE: “Búscate un hombre de mundo, que sepa de vinos, teatros, viajes y esas cosas. Con alguien así, llevas las de ganar” . (¿En la región cuatro hay de ese tipo… y heterosexuales?).
EL DE LA DESPERATE HOUSEWIFE: “Sana pronto tu herida para que te encuentres a un hombre con quien formes un lindo hogar, en donde puedas invitar a otros matrimonios a cenas y reuniones con canapés, buena música y excelentes bebidas”. (¿Pretendes que me ate a un tipo sólo para que tú tengas a dónde ir a emborracharte los viernes?).
EL DE LA PRÁCTICA: “Ya deja de lloriquear y mejor arréglate, vámonos a tomar unos drinks y a ver si en el inter aparece el cabrón que te haga olvidar”. (¡Cómo no te conocí antes de casarme!).
EL DE LA QUE NO HA SUPERADO SUS PROPIOS MALES: “Pide ayuda, esto es terrible; no hay modo de superarlo. Toma tafil en las mañanas, lexotán por las noches y si es necesario, prozac a medio día”. (¿No quieres que te pase el teléfono de mi terapeuta? A lo mejor en paquete nos sale más barato).
EL DE LA INSEGURA: “Sabes que cuentas con mi apoyo amiga, pero te comento que a la cena del viernes, mi novio y yo no podremos pasar por ti… no me lo tomes a mal, pero en tu condición ya eres un peligro”. (¡Ay, reina!, quien te oye andas con Johnny Depp).
EL DEL ORDENADO COMPULSIVO: “Ahora debes checar que todo esté al día: tus seguros de vida y gastos médicos, el del coche, el pago de tus tarjetas de crédito, tenencia, cablevisión…” (Si me lo sigues diciendo con esa cara de susto, voy a empezar a extrañar a mi ex marido).
EL DE LA ROMÁNTICA: “Esta es la oportunidad que te dio la vida para encontrar al hombre perfecto: guapo, inteligente, exitoso, simpático, amoroso y sobre todo que te sea fiel”. (Querida, si existiera alguno así, ya le hubieras dado toloache tú).
EL DE LA REVENTADA: “Guey, ¿qué carajo hacías casada?. Ahora tienes la oportunidad de ingerir cuanta cosa quieras y de encamarte con el que se te de la gana. Por favor, jamás pienses en sentar cabeza de nuevo”. (¿Ya me vas a confesar quién fue el infame que te rompió el corazón?).
EL DEL PREVISOR: “Con la amarga experiencia de tu matrimonio puedes escribir un libro de autoayuda que marque un camino para muchas mujeres que han pasado por lo mismo… y que garantice tu futuro económico”. (¿De qué origen me dijiste que es tú apellido? Judío, ¿verdad? ¿Acaso eres pariente de Enrique Krauze?).
EL DE LA AVENTURERA: “¿Tres meses de divorciada y un solo amante? Muy mal, deberías de tener por lo menos tres o cuatro… uno sólo me parece catastrófico. Dedícate a buscar hombres… los hay en todos lados: en el súper, en los semáforos, en un Sanborn´s…” (¡Eres mi sensei! Y yo que pensaba que semejantes ojeras se debían a que tenías harto trabajo).
Y POR ÚLTIMO…
EL DE LA MÁS ESTÚPIDA (QUE NI MI AMIGA ES PERO BUENO): “O sea, ¿no has pensado en la posibilidad de volver con tu ex? O sea, neta que a este mundo uno viene a ser feliz y como que eso de la mudanza y que te vean como divorciada… ¡o sea, neta qué oso! (Sin palabras).
A TODOS, MUCHAS GRACIAS
taconescercanos@yahoo.com.mx
• LAS PALABRAS ALTISONANTES, GROSERÍAS Y/O ATAQUES AGRESIVOS QUE NO TENGAN NADA QUE VER CON EL TEMA TRATADO, SERÁN BORRADOS.










